Un fuerte dolor de garganta, fiebre, una gripe o un dolor de espalda pueden hacer que cualquiera piense en salir corriendo al hospital. Sin embargo, no todos los problemas de salud deben atenderse en un servicio de emergencias.
“Muchas personas no saben las diferencias entre cuándo usar emergencias y cuándo ir al Ebáis. Hay otras que sí las conocen, pero hacen caso omiso. Después se quejan porque duran mucho tiempo para ser atendidas, cuando en realidad muchas de esas consultas no corresponden a una emergencia”, explica la doctora María José Pacheco, médica de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Es exactamente lo que le pasó a Daniel Carmona. Mientras hacía fila en el Ebáis de Jiménez, Pococí, contó que días atrás había ido a emergencias por síntomas de dengue. Lo atendieron, pero lo refirieron al Ebáis para el seguimiento.
“Uno sabe que no son emergencias como tal, pero uno se siente mal y solo busca sentirse mejor, entonces por facilidad va a emergencias, pero ahora me toca seguir viniendo al Ebáis”, contó.
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Su caso resume una de las principales dudas entre los costarricenses, saber cuándo un malestar debe resolverse en el Ebáis y cuándo realmente amerita ir a emergencias. Identificar esa diferencia no solo le ayuda a usted a recibir la atención correcta, también permite que quienes enfrentan una emergencia real sean atendidos con mayor rapidez.
El Ebáis es la primera opción para la mayoría de los padecimientos
Los Ebáis son la puerta de entrada al sistema de salud. Ahí puede atenderse la mayoría de las enfermedades y molestias del día a día, aquellas que pueden esperar unas horas o incluso algunos días sin poner en riesgo su vida.
Entre ellas:
- Resfriados o gripe sin dificultad para respirar
- Dolor de garganta
- Tos persistente
- Fiebre sin señales de alarma
- Dolor de cabeza frecuente
- Dolor muscular o de espalda
- Diarrea o vómitos leves
- Infecciones urinarias sin complicaciones
- Alergias leves
- Control de hipertensión o diabetes
- Curaciones sencillas
- Renovación de recetas médicas
- Controles de embarazo
- Vacunas y chequeos preventivos
Acudir al Ebáis en estos casos le permite recibir atención sin ocupar un espacio que puede necesitar alguien cuya vida está en riesgo.
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¿Cuándo sí debe ir a emergencias?
Las salas de emergencias están diseñadas para situaciones críticas, donde una atención inmediata puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Debe acudir de inmediato si presenta:
- Dolor fuerte u opresión en el pecho
- Dificultad importante para respirar
- Pérdida del conocimiento
- Sangrados abundantes
- Accidentes de tránsito o caídas de consideración
- Síntomas de derrame cerebral, como desviación de la boca, dificultad para hablar o pérdida de fuerza en un brazo
- Convulsiones
- Quemaduras extensas
- Reacciones alérgicas graves con dificultad para respirar
- Fracturas evidentes o lesiones importantes
En cualquiera de estos casos, no conviene esperar una cita ni automedicarse.
¿Por qué a veces atienden primero a quien llegó después?
Es una de las preguntas que más escuchan los funcionarios de salud, y también la razón detrás de casos como el de Daniel. Cuando alguien llega a emergencias por un malestar que no pone su vida en riesgo, es normal que su espera sea más larga, porque no es ahí donde debe iniciar su atención.
La respuesta está en el triaje, una valoración que se hace apenas usted ingresa al servicio de emergencias y que clasifica a los pacientes según la gravedad de su condición, no según el orden de llegada. Por eso alguien con un infarto, un derrame cerebral o un accidente grave será atendido antes que una persona con gripe o dolor muscular, aunque haya llegado después. No es un privilegio; es un sistema pensado para que quienes tienen mayor riesgo reciban atención lo antes posible.
Usar correctamente los servicios también salva vidas
“Los costarricenses debemos ser más conscientes sobre dónde acudir porque, si saturamos las salas de emergencias con síntomas o padecimientos que pueden ser atendidos en el Ebáis más cercano, estamos limitando la atención de personas que pueden llegar con una emergencia real”, afirma la doctora Pacheco.
Ese llamado cobra especial importancia en hospitales que reciben cientos de pacientes cada día, donde cada minuto puede ser decisivo para alguien que sufre un infarto, un derrame cerebral o un accidente de tránsito.
Antes de salir de casa, hágase esta pregunta
Si puede respirar con normalidad, está consciente, el dolor es tolerable y no sufrió un accidente grave, probablemente el Ebáis sea el lugar indicado para iniciar su atención.
Pero si siente que su vida o la de otra persona está en peligro, no espere. Acuda de inmediato al servicio de emergencias o llame al 9-1-1.

