Marcelo Poltronieri.9 abril, 2018

A nuestro delicioso gallo pinto le apareció un hermanillo que, aunque tiene cierto parecido, es un toque más fresa.

Este pinto que hablamos es uno que venden en el restaurante Julián, en Rohrmoser y que ha estado dando vueltas por las redes sociales, gracias a unas fotos que compartieron en los últimos días.

Aunque el objetivo era ser un pegue con la novedad, al pobre pinto le ha llovido por no ser tan humilde como el hermanillo que todos conocemos y saboreamos, porque en vez del arroz común y corriete tiene rissotto (comida italiana a base de arroz). Además, en vez de salsa Lizano le ponen un gel hecha con base en esa misma salsa. otro cambio es que en vez de aguacate le ponen guacamole y que los olores les cedieron el lugar a los hongos marinados en soja. En resumen el hermanillo es más juega de vivo.

Mucha gente piensa que este gallo pinto es de Barrio Escalante y que es artesanal, pero ninguna de las dos. Foto: Captura de pantalla
Mucha gente piensa que este gallo pinto es de Barrio Escalante y que es artesanal, pero ninguna de las dos. Foto: Captura de pantalla

Cuando la gente se enteró de la receta se empezaron ha generar muchos comentarios negativos, porque tocarle el gallo pinto a los ticos es como tocarle los huevos al águila.

"Nada que ver, eso no es ni la sombra de un pinto, eso es un zambrote raro, el éxito de un buen pinto es ser criollo y envuelto en hojas de plátano, muy a lo tico", expresó Flor Alfaro, hija de la dueña de la soda Tala Pinto, en el mercado central de San José.

La Teja le pidió opinión a un chef profesional para que nos dijera si esa receta en realidad era un pinto.

Saúl Umaña, el experto en cocina que nos ayudó, nos dio dos opiniones, una como chef y otra como tico.

"Como tico yo tengo que decir que eso no es un gallo pinto, porque el gallo pinto es con arroz normal, no con rissotto, pero como chef tengo que decir que es una variación del gallo pinto", comentó Umaña.

Sugey Lopez quien trabaja en la Soda Tala
Sugey Lopez quien trabaja en la Soda Tala" realizando el "Tala Pinto", el que para ella es el pinto tradicional. Foto de: Diana Méndez.

Según Saúl, él aplaude este tipo de iniciativas porque no le hacen daño al platillo típico, sino que más bien promueve una cuchara que se salga de lo común.

El restaurante donde venden el "gallo pinto fresa" está ubicado en Rohrmoser, 150 metros al este de Plaza Mayor, en Plaza Etreus.

De hecho, el cocinero aprovechó para hablar sobre el colega que hizo el invento porque dice que no cualquiera se atreve a hacer algo así.

Eso sí, tampoco recomienda que la gente se olvide del pinto tradicional porque, según él, el éxito de la comida de un país consiste en mantener sus raíces bien firmes.

¿De dónde salió?

La Teja quiso conversar con el chef Jorge Jurado, quien es el creador del gallo pinto fresa, sin embargo, él es panameño y no vive en el país.

Así nos lo confirmó Gabriel Salinas, gerente del restaurante donde nació el gallo pinto fino y quien nos contó la historia.

El restaurante es propiedad de panameños y es de comida de autor, esto lo que significa es que le piden a un chef, en este caso a Jurado, que haga recetas originales, como si se tratara de una obra de arte.

¢7.200 cuesta el gallo pinto "fresa".

Al parecer, Jurado se enamoró de la comida costarricense, por lo que quiso brindarle un tributo al hacer un platillo basándose en la comida más conocida de los ticos.

"Lo primero que hay que aclarar es que para nosotros no es un gallo pinto sino una variación. Además, tampoco somos un restaurante de comida típica", explicó Salinas.

El gerente añadió que este platillo nació como una opción vegetariana para los clientes que no comen carne.

Además, este platillo, pese a que es un plato fuerte y que llena bastante, no lo ofrecen como un desayuno, sino como almuerzo o cena, lo cual lo diferencia notablemente de su hermanillo mayor

De hecho, este pinto lo menos que tiene es ADN tico porque fue hecho por un panameño, tiene arroz italiano; guacamole de origen mexicano; soja que proviene de Asia. El ingrediente más tico de todos son los frijoles.

"Ni somos un restaurante de comida costarricense, ni tratamos de cambiar el gallo pinto tradicional", Gabriel Salinas, gerente del restaurante Julián.