Eduardo Vega.12 septiembre, 2018

Mientras la huelga tiene a varios hospitales trabajando a media máquina y a muchos empleados haciendo tortuguismo, en el San Vicente de Paúl de Heredia trabajan parejo cuidando y salvando vidas.

Un ejemplo de eso es la forma en la que corrieron para organizar, en cuestión de dos horas, un cumpleaños para Juliancito, el hijo de Tatiana Ledezma Rodríguez, una paciente que está en Cuidados Intensivos.

Juliancito llegó vestido del Hombre Araña y hasta tremendo regalazo le tenían listo por sus tres añitos. Cortesía.
Juliancito llegó vestido del Hombre Araña y hasta tremendo regalazo le tenían listo por sus tres añitos. Cortesía.

El doctor Carlos Valverde Giménez, jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos, supo que Tatiana sufría por no poder compartir el tercer cumpleaños con su pequeño Julián Dittel Ledezma.

Lo bueno fue que el doctor Valverde no se quedó quedito, cuando salió de Cuidados Intensivos puso a todo el mundo a correr. No fue por inyecciones, pastillas o suero y dijo que había que moverse rápido para celebrar una fiesta de cumpleaños.

Todos se apuntaron

Al principio algunos se extrañaron porque jamás les habían pedido eso, pero pronto se identificaron con la causa y mientras en la avenida segunda de San José los huelguistas aseguraban que no volverían al trabajo esta semana, el personal del hospital herediano se movía para conseguir queque, helados, regalo para Juliancito y hasta payasos.

Como en todos los trabajos, en el San Vicente de Paúl también hay una persona de esas carguísima para organizar actividades en un dos por tres. Por eso buscaron a doña Yomaira Méndez Rodríguez, le explicaron la situación y ella no lo pensó dos veces para ponerle bonito.

Doña Yomaira se encargó de los preparativos: unos dieron plata para el queque, otros la piñata, las bolsitas, los refrescos, los confites, la decoración. Eso sí, todo tenía que ser del Hombre Araña, el superhéroe preferido de Julián.

En el San Vicente de Paúl corrieron para organizar la fiesta, para ellos no hubo huelga porque el amor de una madre es primero. Cortesía.
En el San Vicente de Paúl corrieron para organizar la fiesta, para ellos no hubo huelga porque el amor de una madre es primero. Cortesía.

En dos toques estaba todo listo en el hospital y entonces hicieron el último movimiento, llamaron a la abuela de Juliancito y a algunos familiares para que llegaran al San Vicente de Paúl.

Atolita, una voluntaria del hospital y su hijo Atolito animaron el lindo momento y de pronto todos afinaron para cantar el “Cumpleaños feliz” para el chiquito.

Es fácil imaginar cómo se puso la mamita de Julián por tanta alegría, algo que contagió al personal del San Vicente de Paúl al ver que Tatiana, incluso enferma, olvidó por un rato sus dolores y hasta la cara le cambió al compartir con su hijo un cumpleaños muy particular.

Atolito, Juliancito, doña Tatiana y Atolita pasaron un rato muy alegre. Cortesía.
Atolito, Juliancito, doña Tatiana y Atolita pasaron un rato muy alegre. Cortesía.

El doctor Mario Ruiz Cubillo, director del hospi herediano, estaba feliz por este acto de amor y de sensibilidad del personal, que además de velar por el bienestar físico de los pacientes se preocupó por la estabilidad emocional de Tatiana, clave para su recuperación.

El doctor Ruiz Cubillo quiso aclarar que la fiesta fue en las afueras de Cuidados Intensivos para que la madre pudiera estar cómoda y vigilada en aquel momento de emoción y dijo también que la celebración, muy diferente al trajín diario de un hospi, se hizo siguiendo todas las medidas necesarias.

Colaboró en la información doña Yomaira Méndez.