La noticia de una de las librerías más icónicas, como lo es la Lehman también provocó una reacción de solidaridad por parte de Grupo Universal, que ya casi cumple un siglo.
Marisya Federspiel, directora de comunicación de la empresa, destacó el aporte que Librería Lehmann realizó durante más de un siglo a la educación y la cultura costarricense.
“Su legado de acercar los libros y el conocimiento a generaciones de estudiantes, docentes, familias y lectores deja una huella imborrable en el país”, expresó.
Además, Universal anunció que dará prioridad en sus procesos de contratación a los extrabajadores de Lehmann, como una forma de reconocer la experiencia y vocación de quienes dedicaron años a promover la lectura y acompañar a estudiantes y lectores.
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Golpe a la educación costarricense
La noticia del cierre de Librería Lehmann, tras 130 años de historia, ha generado preocupación entre quienes ven en esta empresa mucho más que un negocio dedicado a la venta de libros.
Para la historiadora de la Universidad de Costa Rica, Patricia Fumero, la desaparición de la emblemática librería representa un golpe para el sistema educativo y para el acceso al conocimiento en el país.
Fumero considera que Lehmann fue durante décadas uno de los pocos lugares donde estudiantes, docentes e investigadores podían encontrar materiales especializados para su formación académica.
“Era uno de los pocos lugares donde uno podía realmente comprar los libros académicos que necesitaba, tanto para los niños y las niñas como para los adolescentes, y especialmente, para uno como profesional del sistema de estudios superiores”, señaló.
La historiadora destacó que en sus estantes era posible encontrar textos teóricos de avanzada, literatura para jóvenes y niños, así como publicaciones fundamentales para la enseñanza, la investigación y el desarrollo intelectual.
Una ventana que se cierra
Más allá de la pérdida comercial, Fumero lamenta que desaparezca un espacio que ayudó a fortalecer la educación costarricense durante generaciones.
“Es un golpe para el sistema educativo en el sentido de que, con la oferta de libros especializados para el desarrollo del ámbito académico, el conocimiento, la investigación y también la imaginación de los niños, los jóvenes y de nosotros los adultos, se cierra una ventana de oportunidades”, afirmó.
Sus palabras reflejan el sentimiento de muchos lectores que crecieron visitando la librería para comprar textos escolares, materiales universitarios o simplemente descubrir nuevas lecturas.


