Raul Cascante.4 marzo, 2019

“Yo casi cumplo 60 años y me falta muy poco para pensionarme. ¿Ahora quién nos contrata? A mi me causa mucha preocupación y zozobra esta situación porque por mi edad, al igual que a muchos compañeros, ya no nos dan trabajo en ningún lado”.

Con dolor y gran incertidumbre don Ovidio Jara Salas se refiere a su realidad después de ser uno de los 380 empleados directos e indirectos de Chiquita-Cobal que amanecieron sin trabajo el lunes 4 de marzo en Limón.

Los empleados de Chiquita-Cobal en Limón no tienen ni idea cómo harán para conseguir bretecito. Foto Raul Cascante.
Los empleados de Chiquita-Cobal en Limón no tienen ni idea cómo harán para conseguir bretecito. Foto Raul Cascante.

Don Ovidio asegura que después de bretear 20 años para Chiquita se dio cuenta de su despido a través de Internet. Por si las moscas mejor llegó este lunes a ver si era verdad lo que decía el correo electrónico que le enviaron y pudo comprobarlo al encontrarse los portones con un candado.

Michael Hernández, representante del sindicato de trabajadores, confirmó que están pidiendo siete cosas importantísimas a la empresa: el regreso de los trabajadores a sus puestos, indemnización por año laborado, indemnización especial para empleados mayores de 50 años y un monto de dinero para sostener el programa educativo porque todavía hay empleados terminando primera y secundaria, incluso universidad.

Portones cerrados con candados se encontraron los 380 empleados directos e indirectos de Chiquita-Cobal el lunes 4 de marzo. Foto Raul Cascante.
Portones cerrados con candados se encontraron los 380 empleados directos e indirectos de Chiquita-Cobal el lunes 4 de marzo. Foto Raul Cascante.

Eddy Muñoz, otro trabajador, comentó que en su caso hay mayor incertidumbre porque sufrió un fuerte accidente y según dijo Chiquita no lo ha indemnizado, por eso, no tiene ni idea de cuál será su futuro.

“Este despido me parece algo injusto, sobre todo por la situación económica y laboral por la que estamos pasando aquí todos los limonenses, en estos momentos es una situación desesperante que de la noche a la mañana le digan a uno que ya no cuenta con su trabajo, con el que uno le lleva el pan a los hijos y familia”, dijo Eddy.