Franklin Arroyo.12 febrero, 2018

Entre las muchas cualidades que tiene la provincia de Limón está contar con un lenguaje criollo, muy propio, al que algunos se dedicaron cuando vieron que perdía fuerza en las generaciones más nuevas.

Ese lenguaje se llama kryol y se habla en casi toda la provincia (todos los cantones menos Guápiles). Aunque está tan extendido empezó como a desinflarse entre los jóvenes y eso motivó a académicos de la Universidad Nacional a trabajar para que no se pierda y sea defendido y reconocido por sus hablantes.

Mucha gente en la provincia ha hablado kryol desde la infancia, pero no siempre lo hacía en público aunque lo utilizaba para comunicarse con los familiares. Eso no ayudó mucho para motivar a los más jóvenes a utilizarlo todo el tiempo.

Pero poco a poco, y gracias al trabajo de mucha gente, ha ido ganando terreno, al punto de que el kryol ya tiene su propia grafía (representa un sonido o una palabra en la escritura), un alfabeto y gramática (forma de escribirlo).

Y lo mejor es que quienes lo hablan se sienten cada vez más orgullosos de esa forma de comunicarse que es única en el mundo. Muchos se han dado cuenta de que lo que hablan no es inglés y han empezado a reconocerlo como parte importantísima de su cultura.

El Kryol limonense es parte de la cultura de esa provincia.
El Kryol limonense es parte de la cultura de esa provincia.

Lo anterior lo confirma el lingüista Juan Diego Quesada, coordinador del Programa de Lingüística Centroamericana (PROLINCA) de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional (UNA).

Queasada aclara que es incorrecto llamar a esa lengua "patuá" (patois, escrito correctamente), ya que eso significa una variante de cualquier lengua principal.

El papá del kryol

Las raíces del kryol están en la época de la colonización y de la esclavitud de las personas arrancadas de África. Los esclavistas tomaron gente de diferentes países africanos con culturas e idiomas poco relacionados. Eso hizo que una vez en los países americanos, los esclavos no se podían comunicar entre ellos.

Frente a esa situación, los esclavos empezaron a tomar la lengua de sus amos, el inglés en este caso. Lo que pasó fue que lo aprendieron de una manera muy básica y acomodaban las palabras inglesas en el orden en el que lo hacían en sus lenguas africanas. Así empezó a nacer una lengua nueva y totalmente diferente al inglés.

Cuando empezaron a nacer los hijos de los esclavos, ellos se dieron cuenta de la necesidad de comunicarse de una forma más fluida para hacerse entender entre ellos. Así nació en Jamaica el kryol, que es prácticamente el papá del kryol tico.

55 mil personas hablan kryol en Limón

"Cuando llegaron los jamaiquinos a trabajar en el ferrocarril a Costa Rica se dieron algunas modificaciones a la lengua original, momento en el que surgió el kryol costarricense", explicó Quesada.

Juan Diego Quesada ha coordinado la elaboración de la gramática de la lengua criolla de Limón y de lenguas indígenas de Centroamérica. Fotografía: Universidad Nacional (UNA)
Juan Diego Quesada ha coordinado la elaboración de la gramática de la lengua criolla de Limón y de lenguas indígenas de Centroamérica. Fotografía: Universidad Nacional (UNA)

Los limonenses de varias generaciones atrás (sobre todo del tiempo en el que se dio la llegada de las bananeras) hablaban perfectamente inglés y kryol (aún este no se llamaba así), pero siguieron utilizando la segunda solo en un ambiente más relajado, más familiar.

Muy tico

Según dice Quesada, en 1950 Limón se "hispanizó" y los limonenses tuvieron que aprender español. Con el paso de los años la invasión del idioma español fue tan grande que incluso lugares que tenían nombres anglosajones fueron traducidos. Ahí están los ejemplos de Old Harbour (Puerto Viejo), Grape Point (Punta Uva) o Monkey Point (Punta Mona).

Con el tiempo, los pobladores del Valle Central que llegaban a pasear o a hacer negocios a Limón comenzaron a escuchar la lengua que se hablaba en la provincia del Caribe y como no les sonaba como el inglés se lo hicieron ver a los limonenses. Muchos lugareños decidieron dejar el kryol a un lado y eso terminó perjudicando el lenguaje.

Actualmente y tras diez años de labor, los académicos de la UNA están logrando que el limonense se sienta orgulloso de su lengua y reconozca que en realidad no es inglés, sino un lenguaje muy suyo, propio y único.

De hecho, personas que tienen el inglés como lengua materna a veces no entienden si se les habla en kryol. Eso deja aún más claro que se trata de lenguas distintas.

El turismo toma más auge en Limón y la lengua criolla suele llamar mucho la atención. Foto: Archivo.
El turismo toma más auge en Limón y la lengua criolla suele llamar mucho la atención. Foto: Archivo.