Bryan Castillo.16 mayo
La joven no podrá disfrutar de la fiebre del Mundial en Rusia, va a tener que ver las mejengas por tele. Foto: Archivo
La joven no podrá disfrutar de la fiebre del Mundial en Rusia, va a tener que ver las mejengas por tele. Foto: Archivo

Una disputa de dientes apretados, igualita a un partido del Mundial, es la que está viviendo la tienda de artículos electrónicos iShop (donde venden el Iphone y otros productos Apple) con una joven llamada Fabiola Alonso, quien se ganó un viaje a Rusia para ver las mejengas de Alemania ante México y Argentina contra Islandia en la Copa del Mundo.

La bronca es que la compañía y la muchacha tienen diferentes criterios acerca del premio que ella se ganó, pero que luego le quitaron.

Esta vecina de El Carmen de Goicoechea salió favorecida el lunes anterior en un concurso que organizó la tienda para regalarle a uno de sus clientes un viaje a la tierra del vodka y disfrutar de dos mejengas mundialistas.

Para el sorteo contrataron al músico y presentador Pedro Capmany, quien fue el encargado de dar a conocer al suertudo en una transmisión en Facebook desde la sucursal ubicada en Curridabat.

Sin embargo, luego de darle semejante noticia y que ella pegara unos cuantos gritos de alegría, los trabajadores de la tienda se hicieron los rusos con ella ya que le dijeron que le tenían que quitar el premio, es decir la dejaron vestida y alborotada o como dirían otros, la dejaron como tapis con birra vacía.

Si usted es futbolero, imagínese que la situación de Fabiola es muy similar a lo que vivió José Andrés Salvatierra, quien prácticamente tenía un cupo en la cita mundialista, pero una lesión lo dejó fuera, en el caso de la muchacha fue una decisión.

“Yo compré aproximadamente $4.500 (poco más de 2 millones de colones) entre marzo y mayo. Ahí adquirí una computadora, un iPad y un reloj. Vi la promoción y decidí registrarme porque había comprado en este lugar”, comentó.

“Cuando me llamaron me dijeron que había ganado y que tenía que enviarles copia de la factura, de la visa y de mi pasaporte, yo se los envío y en cuestión de 5 minutos me devolvieron la llamada y me dijeron que no me podían dar el premio porque no había comprado ningún producto patrocinador”, añadió.

Aunque no iba a ir a ver a la Sele, lo agüevado para ella es que ya se había ilusionado para ir a ver unos "partidoskys", incluso, ya tenía algunos pedidos que le habían hecho amigos y familiares.

“Cuando me avisaron que había sido la ganadora no lo creía, ya se me había olvidado el concurso, pero cuando me dijeron que yo era la que se lo había ganado me puse muy feliz y ahora ha sido un golpe duro para mí y la familia”, aseguró.

Con este panorama, Fabiola tendrá que ver los partidos sentada al frente de una pantalla.

De momento solamente se ha asesorado con abogados; sin embargo, aún no ha decidido si demandará a la empresa o no.

En la iShop ubicada en Plaza Lincoln fue donde Fabiola hizo las compras. Foto: Bryan Castillo.
En la iShop ubicada en Plaza Lincoln fue donde Fabiola hizo las compras. Foto: Bryan Castillo.
Como letra de doctor

La joven nos comentó que el reglamento del concurso estaba parecido a la boletas que llenan los doctores: no se entendía nada.

Según ella, era confuso pues no decía cuáles eran los productos patrocinadores por ningún lado.

“En la publicidad no decía qué era lo que se ganaba uno, por eso me metí en el reglamento y ahí sí decía que era un viaje a Rusia, pero luego me volví a meter y ya no estaba el reglamento. Como no decía nada de los patrocinadores yo asumí que todos los productos estaban participando, cuando ellos me llamaron y me dijeron todo, les dije que el reglamento estaba un poco difícil de entender”, explicó.

Empresa: Ni modo

Kevin Roldán, encargado de mercadeo de iShop, lamentó lo ocurrido ya que es consciente de que esto le podría generar un problema a la imagen de la compañía.

A pesar de esto, no quiso echar para atrás, sino que siguió con su postura de que quien se equivocó fue la joven al no leer el reglamento, pues según él, ahí menciona claro a las marcas patrocinadoras.

Le consultamos si en algún momento pensaron en que fueron ellos los que metieron las de andar e insistió en que no.

“Para nada, no nos equivocamos. Yo le pedí a ella los documentos y ahí constatamos que no ganó. Ni modo, así son los concursos y hay que cumplir porque las reglas son para todos y no se puede premiar a alguien que no cumplió con los requisitos”, explicó.

Los encargados nos enviaron el reglamento, en el que no venían las marcas patrocinadores; sin embargo, nos dijeron que no las incluyeron para no involucrarlas. La Teja intentó ver el documento en línea, para verificar la información, pero al no tener una factura, no se pudo. O sea, es la versión de la empresa contra la de ella.

Además, le cuestionamos a Roldán sobre la calidad del sistema en el que la gente se registra para participar, pues llamaron a una persona para darle un alegrón de burro sin antes confirmar si había comprado los artículos patrocinadores.

“Es un sistema digital, no tiene la capacidad para determinar si una persona está mintiendo o no, o si es una persona real. Lo que hicimos nosotros fue verificar. Nosotros, repito, consideramos que no cometimos ningún error”, comentó.

Con las manos vacías

El encargado de mercadeo de la tienda aseguró que lamentablemente no podrán hacer nada por Fabiola, ni darle algún premio de consolación para que no se sienta tan mal por perderse este gran evento.

Como lo mencionamos al inicio de la nota, en dos compras ella gastó poco más de ¢2 millones en esa tienda.

“Cuando es un error de nosotros procedemos y tratamos de tenerlos contentos, en este caso no tenemos nada que compensar porque en realidad no cometimos algún error”, detalló.

Nuevo concurso

Aunque más de uno pude pensar que habría chanchullo y no repetirían el concurso, este miércoles lo volvieron a realizar.

Nuevamente el cantante Pedro Capmany, en una transmisión en Facebook, sacó a un nuevo lechero que disfrutará de la máxima fiestosky del fútbol.

El nombre del nuevo afortunado es Andrés Murillo y a él no lo van a llamar para quitarle el premio porque, según Capmany, esta vez sí verificaron la información de los participantes.

El valor de los productos patrocinadores iba desde los $20 (¢10.500) en adelante.

Esta es parte de la publicidad que hay en las tiendas por la rifa mundialista. Foto: Bryan Castillo.
Esta es parte de la publicidad que hay en las tiendas por la rifa mundialista. Foto: Bryan Castillo.