Eduardo Vega.7 julio

Los vecinos de Alajuelita celebran que el Ministerio de Salud haya decidido hacer exámenes masivos en el cantón para identificar casos de COVID-19, aunque consideran que hay temas más urgentes como solventar la falta de agua y la atención primaria a los precarios existentes.

La Teja conversó con varios vecinos del cantón como Doña Kattia Mora para saber qué piensan de lo que ocurre y que proponen,¿.

Ella vive en La Aurora de Alajuelita y sabe que las pruebas de coronavirus que se les harán a 1.850 alajueliteños les ayudarán a definir en qué zonas está presente el virus, por lo que el resto del cantón podrá mejorar las precauciones.

Los precarios alajueliteños preocupan a toda la comunidad. Cortesía.
Los precarios alajueliteños preocupan a toda la comunidad. Cortesía.

“En La Aurora dicen que hay casos de coronavirus, pero uno no sabe dónde y en mi casa vivimos seis personas, una de ellas es adulta mayor, de 78 años, por lo que si se identifican los lugares, uno puede mejorar la forma en la que se cuida”, explicó.

Otro alajueliteño, Don Gonzalo González, que vive en Concepción de Alajuelita, advierte que en el cantón la gente anda con mucho temor, ya que los casos positivos aumentan todos los días.

“Realmente nos preocupa llegar a tener contagios masivos, por eso nos alegramos con las pruebas que se harán. Lo importante es que esas pruebas las hagan en las zonas de mayor peligro de contagio como el asentamiento (precario) que hay en Monte Alto de Concepción, lugar al que no solo le faltan controles de Salud, sino agua y una gran mejora en condiciones higiénicas, pero las autoridades no las atienden”, comentó.

Las autoridades de salud harán 1.850 pruebas de Covid-19 en Alajuelita. Foto Rafael Pacheco.
Las autoridades de salud harán 1.850 pruebas de Covid-19 en Alajuelita. Foto Rafael Pacheco.
Urge el albergue

Para don Kleyber Álvarez Mora, un líder comunal en San Felipe de Alajuelita, urge que se habilite un albergue para que los más de 200 casos activos que tiene el cantón permanezcan en un solo lugar, bien aislados y protegidos.

“Las pruebas deberían ser obligatorias para las personas que tengan temperatura alta, porque solo así se podrán tener datos confiables. En el lado de La Aurora, en San Felipe, hay un asentamiento, Los Pinos, en donde deberían hacer pruebas. Además, es importante que no falte el agua tan seguido en el cantón y por muchas horas, lo que nos hace perder la batalla contra el virus.

“El cantón necesita un albergue para contagiados. Al alcalde le da temor que nos vayan a meter en ese albergue a contagiados de otros cantones, pero con reglas claras no hay nada qué temer. La gente del cantón es muy terca, por eso urge el albergue, para cuidar a los que no se han enfermado, ya que las autoridades locales brillan por su ausencia”, aseguró.

Otra líder comunal, doña Maureen Jiménez Solís, de Concepción Arriba, está muy preocupada por tres grandes temas que para ella son fundamentales, el agua, la atención a los precarios y el trato a los indigentes.

Si una familia no quiere hacerse la prueba, se buscará a otra que viva a la par. Foto John Durán.
Si una familia no quiere hacerse la prueba, se buscará a otra que viva a la par. Foto John Durán.

“El Gobierno va a gastar en pruebas, un dinero que bien podría invertir en asegurarle agua al cantón. El precario Linda Vista en Monte Alto, no tiene agua, ahí son como 300 familias que cogen agua de una naciente porque Acueductos no les pone en las casas. En ese precario hay ticos, nicaragüenses, guatemaltecos, cubanos, haitianos, en fin, gente que urge de ayuda y no de palabras.

“Hablamos de que Alajuelita tiene gente de muy pocos recursos, gente que no tiene ni para comprar alcohol en gel y además no hay agua todos los días, por lo que el asunto se vuelve una bomba de tiempo. Falta mucho amor al prójimo en Alajuelita. Hemos buscado al alcalde y jamás no ha atendido, nadie nos apoya”, explica doña Maureen.

Apoyo

El alcalde de Alajuelita, Modesto Alpízar, reconoce que su presencia en los precarios, con este tema del COVID-19, ha sido poco.

Uno por familia. En cada familia que se ubique solamente se tomará muestra a una persona sin síntomas de COVID-19. En caso de identificarse una persona con síntomas también se le tomará la muestra. Para eso los asistentes técnicos de atención primaria (ATAP) irán a cada casa seleccionada al azar para comunicar a la familia e identificar una persona. Si no abren en esa casa, se continua con la casa ubicada a la derecha.

“El tema de mi presencia en los asentamientos, hay que tener claro que es coordinado por el Ministerio de Salud y la Caja, nosotros (la municipalidad) estamos apoyando en todo lo que podemos con nuestros recursos para que los exámenes se hagan bien.

“Los más de 100 trabajadores de la salud que harán las pruebas serán protegidos por la Fuerza Pública”, Román Macaya, presidente de la Caja.

“Como gobierno local estamos contentos de que esto se dé y que sea una herramienta que sirva para tener una visión más real de nuestros casos y que sirva de medida de contención para evitar el crecimiento del contagio”, dijo.