Rocío Sandí.16 agosto

Juan José Bustos ha tenido que ser muy fuerte para sacar adelante a su familia luego de que el covid-19 le arrebatara a su esposa, Kimberly Ballestero Azofeifa, de 36 años.

La mujer, quien trabajaba en el departamento de Servicios Generales del hospital San Juan de Dios, perdió la vida el domingo 9 de agosto. Ella estaba internada en el Calderón Guardia.

Para Kimberly su familia era su mayor tesoro. Foto: Melissa Flores.
Para Kimberly su familia era su mayor tesoro. Foto: Melissa Flores.

El esposo le contó a La Teja que desde entonces no logra conciliar el sueño, ya que cuando se va a descansar lo invaden los recuerdos de todo lo que vivió al lado de Kim, como le decía de cariño.

“Me acuesto en la cama, pero es como si mi mente no estuviera ahí, empiezo a recordar fotos, canciones que le gustaban, momentos vividos, mis noches no son buenas. Le he estado orando mucho a Dios porque él es el único que me mantiene en pie, él ha sido mi fortaleza. Mi hija se me derrumba en las noches porque ella extraña a la mamá, ella tiene once años y me pregunta que cuándo va a venir Kim a visitarnos.

“Ayer (sábado) fue muy duro porque llegó a mi cama y me preguntó qué le íbamos a comprar a la mamá por ser 15 de agosto y mi corazón lloró, me sentí destrozado, le tuve que decir: ‘Mi amor, mamá no está, pero si quieres vamos mañana, le compramos unas rosas y las traemos a casa'”.

Bello homenaje

El pasado viernes, a las 9 de la mañana, los compañeros de trabajo de Kimberly le organizaron un homenaje de despedida en el que su esposo estuvo presente. Él también es funcionario del San Juan de Dios.

Los compañeros y amigos de Kimberly la despidieron con un bonito homenaje. Foto: Cortesía de Juan José Bustos.
Los compañeros y amigos de Kimberly la despidieron con un bonito homenaje. Foto: Cortesía de Juan José Bustos.

Cuando ella murió, Juan José no pudo despedirse de su compañera de vida porque él tenía una orden sanitaria por haber estado en contacto con una paciente covid, por lo que en esta ceremonia él pudo al fin despedir a su esposa.

“Cuando llegué sentí algo muy escalofriante, se me erizó la piel desde los pies hasta la cabeza, sentí una gran nostalgia de entrar al hospital sin ella, porque siempre entrábamos y salíamos juntos cuando íbamos a trabajar. En la misa me sentí bien, sentí que era una despedida, un hasta pronto hacia ella. Sé que mi esposa está en los brazos de Dios sin dolor ni sufrimiento.

“Fue lo más lindo, ya se me había vencido la cuarentena y pude ir, me encantó ver el amor que todos en el hospital le tenían a Kim. Luego de la misa le hicieron un homenaje en el que todos tenían bombas celestes. Ella fue excelente en todo, buena esposa, un gran ser humano y una buena trabajadora también, eso se notó en esta despedida que le hicieron.

“Una compañera le cantó la canción ‘Yo te extrañaré' y mucha gente lloraba, era llanto de ese que sale del corazón porque las personas que estaban ahí la quería de verdad, me llenó mucho haber asistido”, recordó.

El esposo de Kim agradeció el lindo gesto de sus compañeros de trabajo. Foto: CCSS.
El esposo de Kim agradeció el lindo gesto de sus compañeros de trabajo. Foto: CCSS.

Juan José agradeció el gesto tan bonito que tuvieron sus compañeros y espera que todas esas muestras de cariño le den la fuerza que necesita para sacar adelante a su pequeña y apoyar también a la hija de 17 años que tenía Kim.

La pareja se conoció hace 13 años en el hospital y luego de ser novios un año se fueron a vivir juntos. En el 2016 se casaron y siempre demostraron amarse mucho.

Bustos sabe que será muy duro regresar a trabajar sin su amada Kim, pero también sabe que debe ser fuerte para sacar adelante a su familia.

“La vida me cambió mucho, ahora soy mamá, papá y también psicólogo, porque tengo que explicarle a mi hija por qué ya no puede ver a su mamá, sé que Dios me va a guiar para salir adelante de este dolor tan grande”, dijo el valiente.

El Ministerio de Salud informó que este domingo se reportaron 728 casos nuevos de covid-19, de los cuales 38 son por nexo epidemiológico y 690 por laboratorio, para un total de 28.465 casos confirmados, con un rango de edad de cero a 100 años. Se registran 9.062 personas recuperadas en 80 cantones y se reportaron tres muertes: dos hombres y una mujer, con estos ya son 294 las personas que han perdido la vida por coronavirus.