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Estudio explica cómo celebrar la Navidad en familia y con amigos y ganarle el pulso al covid-19

Evite que las celebraciones navideñas y de fin de año sirvan para propagar el coronavirus entre familiares, amigos y compañeros de trabajo

Evite que las celebraciones navideñas y de fin de año sirvan para propagar el coronavirus entre familiares, amigos y compañeros de trabajo

El covid-19 nos está dando un respiro, pero ya amenaza la variante Ómicron que salió de Sudáfica, más una Navidad sin cuidados podría ser el escenario perfecto para una nueva ola.

Comidas en los trabajos, con amigos y familiares en espacios cerrados, traslados en carro y celebraciones de fin de año podrían convertirse en una peligrosa bomba.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Sevilla, España, realizó un estudio analizando los variados comportamientos de la gente en esta época del año y hasta se inventaron una “calcularadora” para medir el riesgo de contagio según los distintos escenarios. Lo puede consultar en (www.covidairbornerisk.com)-

Estas son las situaciones de riesgo alto, medio y bajo en cuatro posibles ambientes reales y comunes de esta Navidad, teniendo en cuenta, en cada reunión, un porcentaje de vacunados del 78% o superior y con la variante delta como principal agente infeccioso. En todos los escenarios se asume que hay solo una persona infectada.

Riesgo alto

Un total de 25 compañeros de trabajo y amigos (78% de ellos vacunados) se reúnen sin mascarilla en un local de 63 metros cuadrados por tres de alto.

Hablan fuerte y permanecen de pie o sentados, sin bailar y sin cantar durante tres horas. Al estar las ventanas cerradas, la concentración del aire que exhalan todas las personas presentes (CO₂) va aumentando durante la actividad hasta alcanzar un valor promedio de 2.813 partes por millón (los índices de calidad recomendados durante la emergencia sanitaria son inferiores a 700).

Este indicador permite evaluar de forma indirecta el nivel de aire previamente respirado y, con ello, la calidad ambiental. En el caso de que ninguno de los presentes estuviera vacunado y que existiera un infectado y, dado que tampoco es habitual la existencia de purificación de aire mediante filtrado, el 27% de los ocupantes susceptibles termina corriendo el riesgo de contagiarse.

Solo con entreabrir las ventanas y permitir la circulación de aire, sería posible reducir a la mitad tanto el porcentaje de riesgo como el número de casos posibles.

Sin embargo, gracias a la vacunación, el número de casos posibles disminuye a un promedio de 3,01%.

Evite que las celebraciones navideñas y de fin de año sirvan para propagar el coronavirus entre familiares, amigos y compañeros de trabajo

Riesgo medio

En el mismo local, con los mismos clientes sin mascarilla y en las mismas condiciones, tan solo aplicando medidas de ventilación cruzada, el porcentaje de personas vulnerables contagiadas baja al 3,4%, reduciéndose con esto el número de casos posibles a 0,37.

La ventilación busca lograr corrientes de aire natural dentro de espacios cerrados, que permitan no sólo ventilar, sino también renovar el aire para mejorar su calidad.

Riesgo bajo

Mismo escenario y mismo número de invitados pero llevando en esta ocasión las mascarillas correctamente colocadas durante el 75% de las tres horas (equivalente al tiempo en el que no están estrictamente comiendo), estando todos vacunados, el lugar tiene buena ventilación y los aires acondicionados tienen buenos filtros, tan solo el 0,30% de los presentes serían susceptibles estadísticamente de contagiarse.

Reuniones con mascarilla

El epidemiólogo de la Universidad Nacional (UNA), el doctor Juan José Romero, recuerda que, si para las fiestas navideñas y de fin de año uno quiere reducir al máximo los contagios sin encerrarse en la casa y no ver a nadie, hay que ser muy precavido.

“Debemos recordar que, a la fecha, más de un millón de costarricenses no han sido vacunados, ya sea por edad, contraindicación médica, imposibilidad, o decisión propia, por eso, en mi caso sí me reuniría, pero con gente que ya tenga las dos vacunas o al menos una.

“Todas las reuniones que tenga serán en espacios abiertos y ventilados, y con buena higiene de manos durante todo el rato que dure la reunión. De la misma forma, recordar que no se deben compartir cucharas ni tenedores, ni el vaso o el plato”, explica el epidemiólogo de la UNA.

Juan José le hace la cruz a aquellas costumbres, antes de la pandemia, que tienen algunos miembros de la familia de comerse lo que dejan algunas personas porque eso aumenta el riesgo de contagio.

“Es importante que en las reuniones las personas usen la mascarilla el mayor tiempo posible, así también se bajan los riesgos. No hablo de que nos vamos a poner super estrictos solicitándole a la familia o amigos el código QR, hablo de reunirse en áreas ventiladas, no compartir alimentos ni platos, usar mascarilla y estarse lavando las manos, eso ayuda muchísimo”, insiste el experto.

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