Karen Fernández.5 junio, 2017
Gómez está pulseando el pago de horas extra. Foto: Melissa Fernández
Gómez está pulseando el pago de horas extra. Foto: Melissa Fernández

El marco brumoso está viéndose sacudido por una verdadera cartagada.

El exportero de Cartaginés Alejandro Gómez demandó al club de la Vieja Metrópoli por ¢18 millones, porque alega que le deben horas extra laboradas.

El argumento del guardameta es que las trabajó cuando lo pusieron a atajar en partidos que el equipo brumoso disputó los miércoles en la noche y los domingos.

Gómez presentó la acción contra los cartagineses el pasado 25 de mayo ante la Cámara Nacional de Resolución de Disputas de la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol), según consta el expediente CNRD-002-2017.

"Como trabajador del Cartaginés tenía un horario de trabajo bastante irregular. Trabajando los fines de semana y horarios nocturnos (miércoles) debido a que muchos partidos se juegan en la noche e igualmente los días feriados por ley se juega o entrena según corresponda sin que estas horas (las nocturnas y días feriados) me fueran reconocidas en el pago...", es parte del argumento del arquero. 

Randall Porras, abogado del guardameta,  le explicó a La Teja que la demanda de Gómez se basa en el principio de supremacía de la realidad establecido en la ley laboral.

El exfutbolista morado y abogado Randall Porras asesora al portero. Foto: Juliana Barquero
El exfutbolista morado y abogado Randall Porras asesora al portero. Foto: Juliana Barquero

"Este principio dice que no importa lo que las partes acuerden en un contrato escrito, sino lo que sucede en el día a día de la relación laboral, por ahí va el sentido de este reclamo. Queremos que se vea lo que realmente les sucede a muchos de los trabajadores que se ponen la camisa de un equipo", explicó Porras.

El exfutbolista morado recordó que ningún contrato puede pactar algo que sea contrario a lo que establece la ley y las garantías laborales de cualquier trabajador.

Trabajan todo el día

Según la explicación brindada por el representante legal de Gómez, las jornadas de trabajo de un futbolista son distintas a las de cualquier otro trabajador, porque no trabajan ocho horas seguidas en un día.

"Un futbolista no trabaja solo dos horas al día durante el entrenamiento o el partido, sino que su jornada de trabajo comienza desde que se levanta, desayuna y se va a entrenar. Luego tiene que ir a descansar, ir al gimnasio y cumplir con ciertos requerimientos que pide el equipo como una sesión de fotos a las siete de la noche, si el club así lo establece", indicó.

Añadió que el jugador es un especialista que trabaja por obra determinada, en este caso sería estar listo para jugar un partido o hacer un entrenamiento en cualquier momento.

"La Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia ha sostenido que los jugadores de fútbol sí tienen una relación laboral con su club, de ahí que se ha venido regulando en el Ministerio de Trabajo su salario, pero cada contrato es distinto y debería demostrar que tuvo que cumplir jornadas extraordinarias y nocturnas que no estaban contempladas en el contrato. Lo que no pueden es acordar jornadas mayores a las 48 horas semanales", aseguró Eric Briones, doctor en Derecho Laboral.

"El fútbol se juega los fines de semana, en la noche y feriados, eso todos los que nos dedicamos al fútbol lo sabemos. El futbolista sabe desde que firma el contrato lo que va a ganar por jugar, entrenar, la labor social de las visitas a las escuelas, entre otras actividades", afirmó Reynaldo Parks, gerente deportivo de Limón F.C. 

Rodolfo Freer, secretario de la junta directiva del Club Sport Cartaginés (CSC) y coordinador del área legal, aseguró que todo jugador sabe que debe jugar sábados, domingos y horarios por la noche. "Es una profesión especial y no se trabajan las ocho horas. Es un campo diferente que se tiene que cuidar en cualquier parte".

"En Primera División hay un salario mínimo mensual, si el patrono le da libre adicional el salario es el mismo a fin de mes, no le descuentan ese día. Además se le paga en ello exclusividad porque un jugador por ejemplo no lo dejan montarse en moto para trabajar como mensajero porque eso pone en riesgo su integridad para los juegos", aclaró Steven Bryce, presidente de Asojupro.

Se cocina en unos meses

La demanda solo fue presentada hasta dicho ente federativo por la rapidez con la que podría estar resuelto el tema.

Según cálculos de Porras, Cartaginés tiene una semana para contestarle su posición a la Cámara, más cinco días para que Gómez responda y de ahí se fija una audiencia de conciliación, de no haber acuerdo pasan a un debate y tras escuchar ambas partes resuelven en ocho días.

Quien pierda tiene un mes para depositar lo indicado en la sentencia y de no pagar, sea el club o el jugador, quedan inhabilitados para participar en partidos de la Primera o segunda división hasta que pague su deuda.

De ganar Gómez se convertiría en el portero más caro en la historia del Cartaginés, pues los blanquiazules ya le desembolsaron a la Liga ¢33.000.000 por los derechos de formación del futbolista y con estos ¢18 millones sumarían ¢51 millones.

Gómez jugó con Cartaginés de enero del 2011 a diciembre del 2016. Foto: Andrés Arce
Gómez jugó con Cartaginés de enero del 2011 a diciembre del 2016. Foto: Andrés Arce
Futuro en riesgo

Freer confía en que el equipo brumoso no pierda la demanda, pues de ser así se estaría atentando contra todo el gremio futbolístico y sería osado conceder esas peticiones.

"Sería un tema delicado porque igual los jugadores tienen un día libre después de cada partido, pero, ¿qué pasa con los que no son convocados siquiera a un partido? Es algo que se debe analizar con lupa", comentó Freer.

Una posición similar tiene el vicepresidente del Herediano, Orlando Moreira, quien explicó que los futbolistas entrenan dos horas al día o a lo mucho cuatro cuando hay doble sesión, por lo que pedir horas adicionales por trabajar un sábado, domingo o en la noche no sería adecuado, pues no están trabajando las ocho horas diarias como un trabajador normal.

"Veo un claro abuso de una persona que quiere sacar provecho. Los jugadores se citan hora y media antes del partido, están dos horas en el juego y media hora después mientras se bañan, son cuatro horas de trabajo al día, ¿cómo van a pedir horas extras?", agregó Moreira.

Parks va más allá y asegura que de prosperar la demanda se perjudica a todo el medio deportivo, porque los jugadores de baloncesto a los que se les reconocen algunas dietas y que también juegan por las noches podrían exigir el mismo pago

"Si fuera que se le pide que se quede barriendo para cumplir las ocho horas diarias está bien el reclamo, pero eso no pasa", Orlando Moreira, directivo.
"El abogado va a pedir la carta al Niño porque quiere sacar más plata para ganar más él, pero está asesorándolo mal", Reynaldo Parks, gerente deportivo