Franklin Arroyo.12 julio

La Fábrica Nacional de Licores no se anda por las ramas y reaccionó de inmediato ante las noticias de licores falsos y que ya provocaron la muerte de una persona.

Los personeros de la empresa, mediante un comunicado, garantizan que el guaro Cacique es de excelente calidad y recordaron que es la única empresa en Costa Rica con facultades legales para refinar y elaborar alcohol para tomar.

Según Fanal y el Consejo Nacional de Producción (CNP), ambas instituciones enviaron el comunicado, cuentan con equipo industrial especializado (desmetilizadora) para eliminar el metanol y otras sustancias que se utilizan en la fabricación de bebidas alcohólicas. Además rajaron al indicar que cuentan con una torre de destilación catalogada como una de las mejores de Latinoamérica.

El comunicado dice que Fanal posee un laboratorio especializado en alcoholes, así como personal técnico altamente capacitado y estrictos controles de calidad y que sus bebidas son producidas con base en alcohol potable de alta pureza y agua desmineralizada.

El ron Colorado es parte de los productos de la Fanal. En la foto aparece Alvaro Barrientos. Foto Jeffrey Zamora
El ron Colorado es parte de los productos de la Fanal. En la foto aparece Alvaro Barrientos. Foto Jeffrey Zamora

“Los procesos de destilación y producción del alcohol de Fanal, para consumo humano, están certificados bajo la norma de inocuidad FSSC22000, la cual garantiza a los consumidores la calidad con el que se elabora el Guaro Cacique, o otros productos del portafolio de Fanal. Esta certificación avala que los licores producidos son aptos y seguros para el consumo humano, siempre y cuando se consuman de manera responsable”, indicó el presidente ejecutivo del Consejo Nacional de Producción, Rogis Bermúdez Cascante.

Actualmente, Fanal colabora con el resguardo de la salud participando activamente en diligencias preventivas en conjunto con las autoridades del Ministerio de Salud, la Policía de Control Fiscal, la Fuerza Pública y las municipalidades, para evitar que licores artesanales y otros que ingresan al país de contrabando, adulterados o sin controles sanitarios, sean comercializados en el país, por las graves consecuencias que están reflejándose en la salud de los consumidores.