Bryan Castillo.15 junio
Ramón González y Sergio Rivera son dos tatas felices. Foto: Cortesía.
Ramón González y Sergio Rivera son dos tatas felices. Foto: Cortesía.

Dicen que padre no es el que engendra sino el que cría y eso lo saben muy bien cerca de 20 parejas de papás homosexuales en Costa Rica, que, sin importar las críticas de la gente, han sacado adelante a pequeños a los que consideran sus hijos.

Una parte de estos niños han sido adoptados mientras que a otros, el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) los entrega a familias responsables con un permiso para cuidarlos, como si fueran los papás reales.

Este grupo festeja el Día del Padre como cualquier otro papito, pues saben que gracias al esfuerzo que hacen día a día se han ganado el mérito de ser llamados “padres”.

Sergio Rivera de 54 años y Ramón González de 49 son un ejemplo, ellos conforman una pareja gay que vive en Coronado, tienen 25 años de relación y este 2019 festejarán su quinto Día del Padre.

Desde que se conocieron siempre tuvieron entre sus planes formar una familia; sin embargo, por sus condiciones nunca pensaron que sería posible y más en aquella Costa Rica de años atrás en las que ser gay era casi igual a una condena de muerte.

Incluso, ese sueño lo enterraron porque para la sociedad no sería bien visto que personas homosexuales se hicieran cargo de un niño.

Pero en el 2014 todo cambió, decidieron cumplir aquella idea que tuvieron cuando iniciaron su relación, fue así como se hicieron cargo de cuatro menores que en ese momento tenían uno, cuatro, cinco y 15 años.

Los niños atravesaron momentos complicados con sus familias originales, fue por esa razón que el PANI intervino y tiempo después fueron reubicados con ellos, pues la pareja cumplía con todos los requisitos para hacerse cargo.

“La sociedad siempre ha visto al homosexual como un violador o que los hijos que uno cría se van a hacer homosexuales y no es así”. Sergio Rivera.

El proceso fue extenso y tedioso, pero gracias a las buenas referencias que tenían les fue posible ser tatas en cuestión de meses.

Ambos cuentan que se han ganado el corazón de los niños, al punto que a los dos les dicen papá.

“Los Día del Padre compramos regalos, ellos nos hacen cartas en la escuela y los maestros y maestras ya saben que somos una pareja gay y nos han respetado siempre. Por lo general, mi mamá nos invita a comer y la pasamos en familia, como si se tratara de un día normal para otras familias”, comentó Sergio, quien es abogado.

Matrimonio gay
En mayo del 2020 el matrimonio entre personas del mismo sexo será legal en el país, luego de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos lo ratificara.

“Cuando vamos en el carro ellos dicen ‘papi’ entonces los dos (él y Ramón) volvemos a ver, no es como en otros casos que los niños dicen que tienen a la mamita uno y a la mamita dos, aquí Ramón y yo somos papás por igual”, agregó.

Tanto para esta pareja como para sus niños, ha resultado normal la crianza, eso sí, al principio los pequeños hacían preguntas cómo “¿por qué no tengo mamá?” o “¿por qué dos hombres se besan?”, que al principio eran difíciles de responder, pero con el tiempo fueron aclarando.

“Son cosas normales que ellos preguntan y que nosotros les contestamos con mucha sinceridad, es como si se tratara de una pareja heterosexual, lo que cuenta es el amor que uno pueda dar”, comentó.

Sergio y Ramón juegan con sus hijos como cualquier padre. Foto: Shutterstock / Ilustrativa.
Sergio y Ramón juegan con sus hijos como cualquier padre. Foto: Shutterstock / Ilustrativa.
Problemas los hacen fuertes

Sergio no oculta que para muchas personas es chocante pensar que una pareja del mismo sexo se haga cargo de niños.

Cuenta que ha escuchado comentarios hirientes que prefiere no repetir y que otras parejas han recibido malos tratos y algunos hasta han sido golpeados, únicamente por sentirse atraídos por otros hombres y al mismo tiempo sacar adelante a niños que en el pasado fueron abandonados.

A pesar de todo lo malo, eso no los ha limitado para demostrar que el amor no se fija en orientaciones sexuales, todo lo contrario, se centra en demostrarle apoyo incondicional a más personas sin recibir nada a cambio.

“La sociedad siempre ha visto al homosexual como un violador o que los hijos que uno cría se van a hacer homosexuales y no es así. Nos tachan de malas personas, pero nosotros no somos así, somos personas responsables que amamos a estos niños”, comentó.

Relación no define orientación de hijos

La sicóloga Eva León afirmó que la convivencia de chiquitos con personas homosexuales no significa que un niño tenga que serlo.

Eso sí, la experta recomendó a los padres hablar siempre con la verdad y decirle a los chiquitines por qué ellos, siendo hombres, tienen una relación.

“Otra cosa importante es que si un niño sufre de burlas en las escuela o colegio se le haga saber a las autoridades del centro educativo porque ninguna persona debe ser objeto de bullying por estas u otras razones”, añadió.

Estos padres afirman que sus vidas cambiaron, pues estos niños han llegado a ser una luz en sus caminos que los ha hecho mejores personas.

Sergio Rivera y Ramón González afirmaron que sus vidas cambiaron con la llegada de sus cuatro hijos. Foto: Cortesía.
Sergio Rivera y Ramón González afirmaron que sus vidas cambiaron con la llegada de sus cuatro hijos. Foto: Cortesía.