Eduardo Vega.21 mayo

“Ferry entre Costa Rica y El Salvador deja de ser un sueño”. Así titulamos una nota que hicimos en setiembre del 2018, pero que nunca publicamos a la espera de “unos pequeños detalles” a afinar entre el gobierno tico y la empresa Desacarga, que en Tiquicia es la que tiene el permiso para conectar marítimamente puerto Caldera (en Costa Rica) con puerto La Unión (en El Salvador).

Pero en nuestro país esos detallitos no se afinaron en el 2018, tampoco en el 2019 y siguen sin afinarse en el 2020.

Todos los asuntos gubernamentales y de infraestructura, así como logísticos ya los solucionó El Salvador, país que desde febrero pasado está esperando que Costa Rica comience a mandar ferrys.

Esta foto es de febrero pasado en el puerto La Unión en El Salvador, cuando los cuscatlecos dieron el banderazo de salida al ferry con tiquicia y nosotros nada de nada. Cortesía.
Esta foto es de febrero pasado en el puerto La Unión en El Salvador, cuando los cuscatlecos dieron el banderazo de salida al ferry con tiquicia y nosotros nada de nada. Cortesía.

Hemos mantenido una comunicación constante con don Mario Zárate, el director general de Desacarga, quien por fin hoy, después de 20 meses, verá publicada la nota, eso sí, con las broncas gubernamentales del lado tico igual de calientes y sin resolver.

Si este tema del ferry lo hubiesen tratado empresas privadas, todos los involucrados consideran que en Costa Rica este transporte marítimo tendría mínimo dos años de funcionar.

A continuación, la nota que no se publicó en el 2018:

El ferry entre puerto Caldera en Tiquicia y puerto La Unión en El Salvador ya no es un sueño inalcanzable, por el contrario, estamos a pocos días de que la empresa Desacarga lo haga realidad en un viaje que dura aproximadamente 22 horas.

Los últimos papeleos administrativos ya están en su etapa final para que así se inicie con el transporte de furgones, en una primera etapa, a un costo aproximado de mil dólares (aproximadamente 575 mil colones) por furgón con su cabezal y chofer.

Mario Zárate, director general de Descarga, nos confirmó que en una segunda etapa sí se transportarán vehículos particulares y hasta se ofrecerán tiquetes para transportar personas entre Costa Rica y suelo salvadoreño.

En estos momentos se están afinando también los últimos detalles con respecto a las embarcaciones que se utilizarán para realizar los viajes, ya que deben cumplir con algunos detalles especiales para entrar y salir puras tejas de Caldera.

La empresa Desacarga asegura estar más que lista para arrancar con el ferry Caldera-La Unión. Cortesía.
La empresa Desacarga asegura estar más que lista para arrancar con el ferry Caldera-La Unión. Cortesía.

“El viaje se hará en unas 22 horas aproximadamente a unos 18 nudos de velocidad (aproximadamente 34 kilómetros por hora). De acuerdo a lo que ya tenemos definido, la primera etapa arrancará con dos viajes desde Costa Rica y dos viajes desde El Salvador por semana.

"No se hacen paradas en ningún otro puerto de Centroamérica y consideramos que después de unos seis meses de funcionar se podrá ampliar a 3 salidas desde cada país por semana.

“Podemos confirmar que por viaje podrían transportarse entre 70 y 100 furgones con sus cabezales y chofer, dependerá del largo y ancho de cada vehículo. No se transportarán cabezales sin furgón o sin chofer, al menos en esta primera etapa”, explicó don Mario.

Los traileros realizan el viaje entre Costa Rica y El Salvador en aproximadamente cinco días, en total son 850 kilómetros (el viaje en ferry es de 349 millas náuticas que son aproximadamente 646 kilómetros).

Claro, esto no incluye los cierres de carreteras por derrumbes, aguaceros o incluso las huelgas.

“Se sabe que los traileros en Honduras no circulan después de las cinco de la tarde porque los pueden asaltar, de hecho, los asaltan porque hay pandillas que se especializan en eso, en asaltar furgones a ciertas horas de la noche.

Mario Zárate, el director general de Desacarga. Cortesía.
Mario Zárate, el director general de Desacarga. Cortesía.

Los barcos Ropax permite una mayor cantidad de carga porque aprovecha al máximo el espacio del barco. Por todas estas ventajas y ahorros es que Desacarga fijó la tarifa en 800 dólares.

“Este asunto de la seguridad al transportar mercadería por Centroamérica tiene dos costos: tiempo porque se desaprovecha gran parte del día y el económico porque ya muchas empresas que urgen de transportar deben contratar vigilancia especial para sus furgones. Con el ferry se evitan esos riesgos y costos elevados”, agregó el director general de Desacarga.

Cuando una frontera se cierra por asuntos políticos o una huelga, los traileros y sus cargas no tienen más remedio que esperar a que el paso se reabra, con eso las empresas incumplen plazos y ponen en riesgo las mercaderías que tienen tiempos de vencimiento.

“Otro de los temas que es positivo es el ecológico. De acuerdo a estimaciones el servicio de ferry entre Costa Rica y El Salvador serviría para que unos 600 furgones menos anden en las carreteras del país, eso son: menos presas, menos gases contaminantes y menos deterioro de carreteras”, comentó Zárate.

Como ve, razones nos sobraban hace dos años para ilusionarnos con ese proyecto.

Desacarga asegura tener gran experiencia en el transporte de carga en la región. Cortesía.
Desacarga asegura tener gran experiencia en el transporte de carga en la región. Cortesía.
Mayo del 2020

Volviendo al 2020, la pandemia provocada por el coronavirus urge soluciones inmediatas, por eso, ante la nueva realidad Desacarga considera que el ferry debe permitir transporte solo de contenedores.

Esta solución sería por el tiempo que dure la pandemia, el proyecto del ferry con capacidad para transportar hasta el chofer sigue en pie, pero empantanado por la tramitología gubernamental.

Desacarga ya tiene casi comprado el ferry que permite el transporte de carga sin el cabezal; sin embargo, todavía Puerto Caldera no está listo para recibir ese tipo de barcos, e incluso, Caldera no tiene un lugar para que los traileros lleguen a cargar o retirar con cuatro horas de anticipación… atraso de dos años y contando.