Redacción .21 noviembre

Cien diabéticos sancarleños tuvieron una tremenda fiesta de la alegría por que se portaron puras tejas en el programa de control y educación saludable que les dio las Clínicas de Diabetes de la Caja.

Por eso, don Mario Méndez Cruz, de 78 años y vecino de el Alto de Monterrey en San Carlos, llegó muy temprano a la invitación que le hizo el área de salud La Fortuna en la región Huetar Norte.

El doctor Alfredo Esquivel le toma la presió a don Mario, ese fue el primer examen que tuvo que pasar el diabético. Cortesía.
El doctor Alfredo Esquivel le toma la presió a don Mario, ese fue el primer examen que tuvo que pasar el diabético. Cortesía.

Doctores, enfermeras y diferentes trabajadores de la salud de la zona, recibieron a don Mario y a otros 99 diabéticos de las comunidades cercanas a Monterrey, para ofrecerles una fiesta por haberse alimentado bien, por participar de los programas de educación y por comprometerse a controlar su enfermedad.

¡Ah! Pero don Mario y sus compas diabéticos no tenían invitación directa a la fiesta de la alegría, primero debían pasar dos exámenes: tanto su presión arterial como el nivel de azúcar en la sangre debían estar pura vida.

Primero, dos exámenes

“Llegando no más me recibió el doctor Esquivel, él me tomó la presión y por dicha la tenía muy estable, luego me practicaron la glucemia y me salió súper controlada, con estos resultados ya tenía el boleto en mano para participar de la fiesta que organizaron las Clínicas de Diabetes de la zona” dijo don Mario.

Para el doctor Alfredo Esquivel Céspedes, director del área de salud de la Fortuna, el fiestón fue la clausura de los distintos programas de control, educación y promoción de las buenas prácticas alimenticias que ofrecieron las tres Clínicas de Diabetes que hay en la Fortuna.

“Ofrecimos un brindis con agua, teníamos mango, sandía, papaya y manzana para que los pacientes sintieran que estaban en una fiesta de la alegría. Aprovechamos para fortalecer las recomendaciones del autocuidado, la importancia de hacer actividad física durante la época y sobre todo técnicas para que no caigan en tentación si asisten a eventos donde ofrecen productos dañinos para su salud” dijo el doctor Esquivel.

Ayuda familiar

La Caja hace un llamado a las familias costarricenses para que ayuden a que las personas con enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión a que se mantengan controladas e incluyan en la cocina alimentos saludables para todos.

Don Mario disfrutó de la fiestica que le organizaron por comer sano y cuidar su diabetes. Cortesía.
Don Mario disfrutó de la fiestica que le organizaron por comer sano y cuidar su diabetes. Cortesía.

“Cuando hagan sus compras en los supermercados empiecen el recorrido por el área de frutas, verduras y vegetales. Echen mano de lo que se produce en temporada seca. El melón, los marañones, la sandía y las naranjas son ricas en nutrientes y se pueden hacer muchos platillos con estos alimentos.

“Disminuya el azúcar en el café, los catadores toman esta bebida sin azúcar y sí se puede aprender a consumir sin dulce” explicó el doctor Armando Cortés Ruiz, especialista en medicina familiar y comunitaria de la Caja.

Agua y ejercicio

Importante que niños, jóvenes y adultos consuman 8 vasos con agua al día, hagan al menos 90 minutos de actividad física a la semana y motiven momentos de diversión activa para toda la familia, como senderismo, caminatas por las tardes y bailes tradicionales.

La diabetes es una enfermedad crónica que afecta al 14.8% de la población costarricense mayor de 20 años (unas 740 mil personas aproximadamente), según la última encuesta de Factores de Riesgo Cardiovascular revelada la semana anterior por la Caja.

Para los especialistas, este dato es preocupante, porque demuestra que la enfermedad no ha dejado de atacar, cada día a más ticos, desde el 2010.

La diabetes, que consiste en un aumento de los niveles de azúcar en sangre, produce una serie de problemas en varias partes del organismo humano, entre ellas ceguera tras una enfermedad conocida como retinopatía diabética, insuficiencia renal crónica, problemas vasculares que pueden provocar hasta una amputación y hasta daños cardiovasculares.