Redacción .Hace 2 días

A inicios de julio, el fraile Óscar González Villalobos, miembro de la orden de San Agustín, fue a darle la unción a un enfermo en un hospital y después de eso dio positivo a covid-19.

Corredores sigue siendo un cantón con alerta naranja. Foto: Alonso Tenorio
Corredores sigue siendo un cantón con alerta naranja. Foto: Alonso Tenorio

El sacerdote sufrió graves síntomas y esa ruda experiencia la relató esta semana en una entrevista a Radio Sinaí (103.9 F.M.) y la emisora nos dio permiso de reproducirla.

“Fui a poner una unción al hospital y salí positivo a covid. Estuve con síntomas muy serios. Los frailes me han atendido muy bien, como buenos hermanos. Durante los momentos más difíciles del contagio y de la enfermedad todo se lo ofrecí al Señor, por mi familia, por los frailes y por la parroquia, por cada persona, católicos y no católicos, los ofrecí al Señor y pedí que les cuidara. Que aquellos que están contagiados no sucumbieran, sino que pudieran salir adelante”, contó el sacerdote, quien desde el 2014 sirve en la diócesis de San Isidro de El General.

Y agregó: “Hay un antes y un después, no es lo mismo ver la pandemia desde afuera, que desde adentro. Yo no andaba en fiestas ni visitando casas, yo no estaba rompiendo la burbuja, fue un trabajo pastoral determinado donde quedé contagiado. Pero uno ve la fragilidad y constata lo que ya por fe uno dice: todo está en manos de Dios. Uno constata que no somos nada, no somos nadie, todo está en tus manos. Y solo de esa manera, desde esa perspectiva, uno va saliendo adelante”.

El fraile nunca dejó de orar durante sus momentos más críticos. Fotos: Foto con fines ilustrativos / Mayela López
El fraile nunca dejó de orar durante sus momentos más críticos. Fotos: Foto con fines ilustrativos / Mayela López

González está en la parroquia Santa Marta, en Ciudad Neily, la cual se extiende a todo el cantón de Corredores.

Ese cantón, al ser fronterizo, presenta la particularidad de albergar muchas familias de ambos países (Costa Rica y Panamá), lo que facilita que las personas se contagien.

Además, para el fraile es doloroso ver lo que sucede con las personas que requieren hospitalización.

“Los que caen graves, los que tienen que llevarse para San José, la soledad que van viviendo es la parte más dolorosa, también las muertes… y uno lo vive con ellos”, recordó el presbítero.

Fe inquebrantable

Para este sacerdote la Virgen juega un papel importante y, si el rosario había sido su compañero en momentos difíciles, mucho más mientras tuvo covid-19, María fue su fiel compañía.

Una obra de arte de la Virgen del Buen Consejo, hecha en punto cruz por la sacristana de la parroquia, adquirió un especial sentido durante su convalecencia.

“Esa mirada de la patrona, de la Virgen en esos momentos de cama, de tos, de ahogo, de fiebres altísimas, me miraba y me consolaba. Frente a esa imagen hice todos los rosarios por mi familia, por la parroquia, por los frailes. Ha sido un proceso de fe y de comunión, de decir: ‘sé lo que se está pasando, y en comunión lo puedo decir, y lo puedo vivir y lo puedo ofrecer'”, aseguró.

El pasado 28 de julio, el padre Óscar recibió la esperada noticia de que lo dieron de alta. Al saber que su cuerpo ha respondido tan bien, dio gracias infinitas a Dios.

“Tenemos que aprender varias cosas, esto no es jugando, hay mucha gente que es asintomática y no le da absolutamente nada, pero no quiere decir que esto no tenga consecuencias, porque la persona más débil puede contagiarse y sufrir más de lo que puede experimentar.

“Es cierto que estamos ante una situación socioeconómica sumamente difícil, ahí se nos invita a ser lo más creativos que podamos, pero sin desesperarnos. La desesperanza trae consecuencias enormes, la angustia es mal consejera. He oído a tanta gente negarse a esta situación, negar que esto suceda y esto es una realidad, no es un invento. Lo estamos viviendo y debemos hacerlo de la mejor manera y ojalá que la gente dejara de reunirse. Conozco aquí un caso, una familia entera contagiada por una reunión familiar, eso no es asumir consecuencias, es no asumir que somos responsables unos de otros, y sí lo somos”, concluyó.

“Cuando el amor es más capaz que el egoísmo, sabe entender los espacios y las nuevas expresiones. Estamos en una nueva realidad, no será lo mismo que antes y entre más rápido lo entendamos mejor nos va a ir”, fraile Óscar González Villalobos.