Karen Fernández.5 diciembre, 2020

“¿Quién causa tanta alegría? La Concepción de María”, ese es el tradicional grito que se escucha en la celebración de la Purísima Concepción de María, patrona de los nicaragüenses; sin embargo, este año la fiesta religiosa conocida como la “Gritería” tendrá algunas variantes por la pandemia.

Parte de la pastoral de migrantes de Guadalupe que organizan la Gritería desde hace cuatro años. Foto: Cortesía
Parte de la pastoral de migrantes de Guadalupe que organizan la Gritería desde hace cuatro años. Foto: Cortesía

Por ejemplo, en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, donde tienen cuatro años de celebrar esta fiesta, no realizarán la concurrida procesión con la imagen, sino que esta estará en un altar dentro de la iglesia, ubicada en el centro del cantón de Goicoechea, para así no dejar pasar la fecha.

Dentro del templo, con el máximo de 300 personas que permiten las autoridades sanitarias en las iglesias grandes, después de que termine la misa se tendrá un convivio, pero cada uno sentado en la banca que le tocó, nada de interactuar con otros que no sean parte de su burbuja. Los únicos que podrán cantar serán los miembros del coro.

Esa eucaristía será el 7 de diciembre a las 7 de la noche, en la víspera de la fiesta de la Inmaculada que es el 8 de diciembre.

Nace tradición

“Iniciamos esta tradición con la motivación del padre Cristian Solís, anterior cura párroco, por su experiencia en comunidades donde ya la celebraban, como La Milpa o Guararí (de Heredia), y dentro de sus proyectos traía formar una pastoral de migrantes. No solo celebramos la Gritería sino que se hizo un altar de diferentes advocaciones marianas y como la Gritería es lo más pomposo, se nota más, pero la idea es celebrarle a cada una de las patronas de Latinoamérica en unión con las embajadas de esos países”, explico Julissa Díaz, coordinadora de esa pastoral.

La Embajada de Nicaragua donó la imagen de la Inmaculada y cada año la fiesta se ha ido haciendo más grande porque se va corriendo la voz y hasta se les unió una comunidad de migrantes.

La imagen de la Inmaculada Concepción de María fue donada por la Embajada de Nicaragua Foto: Cortesía
La imagen de la Inmaculada Concepción de María fue donada por la Embajada de Nicaragua Foto: Cortesía

El primer año iniciaron con 50 participantes, el 2019 fueron 300, un número que esperaban superar este 2020, pero con las restricciones sanitarias no podrán ser más.

“Aquí en Guadalupe no todos los que participan son nicaragüenses, muchos son costarricenses a los que se les ha ido explicando cómo es, que es una tradición del país vecino del norte, que en las vísperas de la celebración de la Inmaculada Concepción, allá se acostumbra que las familias se reúnan y vayan de casa en casa cantándole. Que se confeccionan altares marianos en cada una casa y las familias comparten confites y otras cosas con los visitantes”, contó Díaz.

Tradicionalmente la gente conoce el pachangón que se arma en la iglesia de La Merced, en Chepe centro. Pero este año, por la pandemia, solo se dedicará un rosario a la patrona de los nicaragüenses en la misa de este domingo 6 de diciembre a las 11 de la mañana.