Redacción .25 enero

El sufrimiento que viven los niños y adolescentes por las broncas entre sus tatas a la hora de divorciarse o separarse, tiene con la peluca parada al Colegio de Médicos. Es por eso que le pegan un tremendo grito y jalón del orejas a los propios doctores y a las autoridades de salud para que estén bien atentos a identificar y tomar al toro por los cuernos y así evitar que crezca, y por el contrario se elimine, este gran problema nacional.

Para el Colegio de Médicos ya es hora de que se haga algo con el problema de salud pública en que se ha convertido la afectación emocional que sufren los niños con el divorcio de los tatas. Foto únicamente con fines ilustrativos.
Para el Colegio de Médicos ya es hora de que se haga algo con el problema de salud pública en que se ha convertido la afectación emocional que sufren los niños con el divorcio de los tatas. Foto únicamente con fines ilustrativos.

A esta conducta denominada desafiliación parental o desparentalización, se le describe como la separación forzosa o desarraigo de costumbres, vínculos o ambientes entre padres e hijos, sin que exista justificación y donde a cualquiera de los padres se le impide el acceso a disfrutar de espacios de convivencia entre ellos, lo que resulta nocivo para la salud emocional y física del menor así como del progenitor que es foco del ataque.

En dos platos, es cuando los tatas se separan y alguno de los dos, generalmente el tata que se deja los chiquillos, le impide al otro ver los güilas o incluso le habla mal de ese papá que ya no está viviendo bajo el mismo techo.

“Prácticas indeseables”

Debido a esto, el Colegio de Médicos confirmó que está super preocupado y por eso hace un llamado de alerta roja al Ministerio de Salud, Caja Costarricense del Seguro Social, a la presidencia de la Asamblea Legislativa, al Instituto Nacional de la Mujer INAMU y al Patronato Nacional de la Infancia PANI, para que luchen con todo y eliminen lo que consideran “prácticas indeseables”.

“En profundo compromiso con la niñez costarricense y en general con la ciudadanía, hacemos un llamado al cuerpo médico nacional, para que esté atento a esta sintomatología y se refieran las situaciones a las instancias competentes.

“Asimismo, extendemos este llamado a las autoridades gubernamentales, judiciales, legislativas, a fin de que fortalezcan las políticas públicas, leyes, los servicios de orientación y apoyo a parejas en conflicto y demás acciones que permitan evitar y eximir a las personas menores de edad a este tipo de sufrimiento”, explicó el Dr. Andrés Castillo Saborío, Presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos.

Que un papá no deje que el otro vea a sus hijos es para el Colegio de Médicos motivo de hacer intervenir las autoridades judiciales. Foto únicamente con fines ilustrativos.
Que un papá no deje que el otro vea a sus hijos es para el Colegio de Médicos motivo de hacer intervenir las autoridades judiciales. Foto únicamente con fines ilustrativos.

“En muchos casos se somete al menor de edad a emociones, pensamientos, acciones y comunicaciones con la intención de eliminar o dañar los vínculos del menor con el padre que generalmente no tiene la custodia de los menores, lo que corresponde a prácticas indeseables que obedecen a la incapacidad de muchas parejas para gestionar sus procesos de separación”, destacó el doc.

Es una patología

El jerarca de la institución añadió que incluso la Organización Mundial de la Salud OMS en la onceava versión de la Clasificación Internacional de las Enfermedades CIE-11, añadió la desparentalización en la lista de diagnósticos de patologías, reconociendo la importancia, frecuencia y severidad de esta situación, que a todas luces es inadecuada y patológica, por lo que se debe visualizar y evitar.

La Asociación Familia Parentalidad y Crianza (AFAPAC) concuerda en que los menores no deberían ser utilizados como herramienta para atizar los procesos de separación de sus padres.

“En un conflicto que puede derivar en procesos judiciales, reclutando otras personas y profesionales como de medicina, psicología, educación, derecho o trabajo social, nunca debería afectar el estado emocional del menor y menos su relación con los dos padres, situación que una práctica de desparentalización deteriora y daña más al menor, que de por sí, ya sufre el proceso que significa esta lucha entre sus progenitores”, indicó Rodrigo Orlich Soley, representante de la Asociación.

De acuerdo a la Asociación Familia Parentalidad y Crianza y con datos del INEC, por cada 100 matrimonios se firman 45 divorcios y que solo en el 2014, el Poder Judicial reportó un 40% de causas abiertas por alguna forma de desafiliación como desacuerdos en visitas, impedimento de la relación padre-hijo o madre-hijo, personas menores que salen ilegalmente del país sin permiso de los progenitores, entre otras.