Redacción .25 noviembre, 2020

Un hombre llamaba a su madre con cierta frecuencia haciéndose pasar por un pretendiente que vivía lejos y le contaba las supuestas penurias económicas que vivía, esto con el objetivo de que ella se apiadara y le diera su platica.

También le prometía que muy pronto se encontrarían.

Las mujeres son las principales víctimas de agresión psicológica. Foto: Shutterstock
Las mujeres son las principales víctimas de agresión psicológica. Foto: Shutterstock

La alegría de tener un pretendiente, que se fijara en ella a sus 85 años de edad, la hizo caer varias veces y depositar los montos que el presunto enamorado le solicitaba.

Finalmente una investigación descubrió que quien engañaba a esta anciana era su propio hijo.

La historia no es ficticia. Es un caso real que atendió el servicio de Trabajo Social del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología y forma parte de las consultas que diariamente recibe por violencia psicológica y emocional.

Solo el año pasado, ese centro especializado atendió 358 casos en el primer semestre, 233 eran de mujeres y 125 hombres.

En esta ocasión se tuvo que intervenir a toda la familia de esta señora y el Comité de Estudio Integral del Anciano Agredido (CEINA) buscó que se le diera ayuda en otras instancias, especialmente judiciales.

Gran daño

La situación es tal que algunas personas afectadas llegan a los hospitales descompensadas por la agresión psicológica y emocional que las agobia.

De acuerdo con Jeannette Martínez, jefa de trabajo social, el maltrato golpea considerablemente a la población adulta mayor, al punto que cada día reciben un promedio de 22 consultas que deben ser tramitadas por las 11 profesionales en trabajo social que posee ese hospital, incluso algunas de ellas llegan a los estrados judiciales.

Las llamadas que reciben son de parte de nietos, hijos o vecinos que procuran orientación sobre cómo actuar frente a este tipo de situaciones, ya que en muchos casos están involucrados parientes cercanos.

Aunque son más frecuentes en el hospital Geriátrico, también en los otros hospitales de la Caja se atienden casos de abusos psicológicos y emocionales a los viejitos.

¿Qué hacer?

Martínez explicó que una forma para reducir estos casos es hacer respetar la Ley de Atención Integral para la Persona Adulta Mayor.

También hacerle ver a los abuelitos que pueden acudir a los centros de salud de la Caja, llamar al 911 o al Poder Judicial para evitar este tipo de agresiones e informar al resto de la familia lo que sucede.

Que tengan claro que su pensión es para satisfacer sus necesidades y no para resolver los requerimientos de hijos, nietos y otros parientes, como hacen muchos y luego quedan desprotegidos.

Es importante que tengan activas sus redes de apoyo, a las que pueda acudir en caso de necesitarlo.