Redacción .1 julio

Una videollamada resultó ser una potente medicina de amor digital para don Saúl Quesada Cruz, de 83 años y vecino de Calle Mora en Rio Nuevo de Pérez Zeledón. Don Saúl se cayó de su caballo y por eso está internado en el hospital Escalante Pradilla.

Ahí está bajo estricto cuidado de los equipos de salud, pero lo entristecía no ver a su familia y desconocer cómo están sus consentidos bisnietos dado que las visitas a pacientes las suspendieron como medida de prevención por la pandemia que afronta el país por el covid-19.

Don Saúl estaba desesperado por saber de sus biesnieticos, por eso se alegró al verlos por medio de la tableta. Cortesía.
Don Saúl estaba desesperado por saber de sus biesnieticos, por eso se alegró al verlos por medio de la tableta. Cortesía.

Sin embargo, una tableta que le facilitaron en el hospital le permitió acercarse a su familia por videollamada y así sentir el amor de sus seres queridos.

“Que alegría verlo tan bien” expresó doña Ramona Padilla, esposa de don Saúl.

“Que emoción; muchas gracias por hacer esto posible” dijo Blanca Rosa, una de las hijas de don Saúl.

Luis Martínez Rojas es enfermero del hospital y fue quien vivió ese primer encuentro entre don Saúl y sus seres queridos.

“Esta es la versión del amor tecnológico. Si esta forma de comunicarse pudiéramos describirla con un emoticón sería el de una carita feliz con dos corazoncitos. Esta práctica que implementamos resulta exitosa y logra contagiar a unos y otros” explicó el doctor Martínez Rojas.

Amor por videollamada

“Contamos con dos tabletas que nos facilitó la institución. Estamos muy contentos porque ponemos en contacto a los pacientes con sus seres amados. Hemos sido testigos de tiernas conversaciones, de sentidos sollozos y comprobamos que las videollamadas devuelven las sonrisas a nuestros asegurados” explicó la doctora Marjorie Valverde Esquivel directora de Enfermería. 

El hospital Fernando Escalante Pradilla suspendió la visita a pacientes internados como medida de distanciamiento físico entre las personas.

Hablar con su esposa también reconfortó a don Saúl, quien está internado en el hospital de Pérez Zeledón. Cortesía.
Hablar con su esposa también reconfortó a don Saúl, quien está internado en el hospital de Pérez Zeledón. Cortesía.

Solamente se permite el acompañamiento a menores de edad, a las embarazadas cuando entran a labor de parto y a pacientes en estado muy delicado.

Para la doctora Joicy Solís Castro, directora general del hospital Fernando Escalante Pradilla, esta posibilidad de que los pacientes se comuniquen con sus familiares ayuda a distraerlos y conlleva a cambios de ánimo muy positivos.

Inyección de alegría

“Provoca alegrías, risas y derroches de amor entre unos y otros. Ver a una persona como don Saúl conversando con su esposa, hijos, nietos y bisnietos es presenciar la dulzura en todo su esplendor. Hasta para uno resulta en una cápsula de motivación” dijo la doctora Solís.

Las videollamadas se convirtieron en una excelente opción para para que los pacientes estén comunicados con las familias.

El doctor Roberto Cervantes Barrantes, gerente general de la Caja, dijo que los centros de salud de todo el país han puesto en marcha varias ideas de este tipo para acercar a los familiares con pacientes en tiempos donde la distancia es física pero no debe porque serla emocional.

Hospitales como el San Vicente de Paúl, San Carlos, San Juan de Dios, Maximiliano Peralta, William Allen Taylor, Nacional Geriátrico y México ya utilizan las videollamadas para alegrar a los pacientes en tiempos de Covid.