A vecino de Desamparados le gustó la forma en la que Quirós celebró este Miércoles de Ceniza

Por: Franklin Arroyo 15 febrero

Luis Esteban Castañeda, de 14 años, soñaba con estar en una misa con monseñor José Rafael Quirós, arzobispo de San José y este Miércoles de Ceniza al fin cumplió ese anhelo.

El muchacho aprovechó que no tenía clases y que debía ir al hospital para pasar a la catedral metropolitana y ver cómo era una eucaristía con el obispo.

Luis Esteban (camisa azul con franja roja) aprovechó que no tenía clases y debía ir al hospi para pasar luego a la catedral.
Luis Esteban (camisa azul con franja roja) aprovechó que no tenía clases y debía ir al hospi para pasar luego a la catedral.

“Me gustan las misas y nunca había estado en una con monseñor, quería conocerlo, ver cómo era. Me gustó la celebración, me pareció muy bueno”, expresó el jovencito.

Castañeda dice que siempre ha sido amigo de ir a la misa y que a los jóvenes que nos les cuadra ir es por culpa de los adultos.

“Eso depende de los padres de familia, a mí desde pequeño me inculcaron mucho eso de ir a la misa”, sentenció.

El muchacho es vecino de San Antonio de Desamparados y debió ir al hospital por un pequeño salpullido que le apareció en el cuello. En el centro médico le dijeron que tenía que tomar un antibiótico, pero no era cosa de preocuparse.

“Andaba con mi mamá y después de eso la dejé en el trabajo y me vine para acá.

Dice que le gusta mucho la celebración del Miércoles de Ceniza, por todo lo que representa para los católicos.

Como él, fueron decenas de personas se llegaron a la catedral a escuchar la misa oficiada por monseñor Quirós.

Muchos esperaban un discurso incendiario por la convulsa actividad electoral, pero al parecer la advertencia del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) hizo mella en las altas jerarquías de la Iglesia.

Por eso, el sermón fue una invitación a tener caridad con el prójimo, a fortalecer la fe y la oración en estos cuarenta días previos a la Semana Santa.