Karen Fernández.18 julio, 2020
Heiner Sánchez de 21 años extraña poder seguir compartiendo buenos momentos con su abuelita. Foto: Cortesía
Heiner Sánchez de 21 años extraña poder seguir compartiendo buenos momentos con su abuelita. Foto: Cortesía

Heiner Sánchez es un joven estudiante de arquitectura de 21 años y vecino de Desamparados, quien comprobó que la pandemia que atraviesa el mundo sí es real y muy dolorosa.

Él y su familia fueron diagnosticados con la enfermedad el pasado 27 de junio y actualmente solo su padre, don Víctor Sánchez, se mantiene positivo.

Heiner compartió su testimonio con La Teja para mandarle un mensaje a los que creen que la pandemia es puro cuento, como Marco Morales Albertazzi y quienes lo acompañaron en una manifestación contra el Gobierno el lunes 13 de julio a las afueras de Casa Presidencial, en Zapote.

“El 22 de junio mi abuelita, de 89 años y a la que llamaremos María, comenzó a tener dolor de cabeza, diarrea y al día siguiente presentó fiebre y debilidad, por lo que le hicieron la prueba y el resultado salió positivo el 24 de junio. Un día después estaban hospitalizándola en el CEACO con dificultades para respirar”, narró Heiner.

La enfermera a cargo de su cuido en el CEACO mantenía a la familia informada y hasta coordinó con ellos para hacer una videollamada para que pudieran animarla, esta se realizaría el 30 de junio a las 10:30 a.m.; sin embargo, esa llamada nunca se dio, pues cuando creyeron que iban a hablarle, la enfermera les comunicó que había fallecido.

“Ella nos comunicó que le había leído los mensajes de apoyo que le habíamos enviado antes de todo y contó que lo último que dijo fue ‘dígale a todos que los quiero mucho'. Luego como todos estábamos contagiados en casa, no pudimos despedirla como se merecía.

“Su funeral fue de dos minutos, vía Zoom y con cuatro personas que no eran parte de su familia. Ella no merecía irse así, queríamos darle un funeral bonito, con amor. No pudimos verla desde que se enfermó”, recordó el desamparadeño.

Sin ningún familiar acompañándola, así debieron despedir a doña
Sin ningún familiar acompañándola, así debieron despedir a doña "María". Foto: Cortesía

Los papás de Heiner, Grettel Rojas y don Víctor, así como su hermano Keylor, de 25 años, y él fueron diagnosticados el 27 de junio, pero fue don Víctor el que se puso más malito y debieron internarlo en el CEACO el 1 de julio, tan solo un día después de haber perdido a su madre.

“El siempre ha sido quitado para ir al hospital, pero imagínese lo mal que se sentía que él mismo nos pidió que le llamáramos a la ambulancia. Él no tiene factores de riesgo, solo padece el mal de Parkinson y tiene 55 años”, explicó Heiner.

Sin tiempo para el luto

Apenas asimilando la muerte de su abuelita llegó esa noticia que llenó de preocupación a la familia, pues no sabían cómo saldría su padre.

Estuvo internado del 1 al 9 de julio.

Agregó que su mamá, su hermano y él tuvieron síntomas leves. Dolor de cabeza, pérdida del gusto y el olfato, fatiga, sueño y diarrea.

Por eso, escuchar a personas que se preguntan ¿cuál pandemia? lo sintió como una ofensa, porque la muerte de su abuela no la acepta.

“Son personas locas e ignorantes que no han vivido de cerca y creen que los muertos son un número y no personas. Se siente tanta impotencia saber que son tan ignorantes. Si no creen no importa, pero tomarlo como broma y jugar con el dolor de las personas que hemos pasado por eso”, comentó indignado y dolido.

Agregó que es bastante duro despedir a un ser querido por una llamada.

“Yo viví en carne propia lo que es estar enfermo, lo que es una muerte y tener a otra persona hospitalizada, es bastante duro. No es que uno desea que les pase lo mismo porque no es nada bonito”, recordó el joven.

También les pidió a esas personas tener un poquito de empatía con los demás.

Un pequeño grupo de manifestantes llegó el lunes a Casa Presidencial a protestar contra el gobierno. Foto: Cortesía
Un pequeño grupo de manifestantes llegó el lunes a Casa Presidencial a protestar contra el gobierno. Foto: Cortesía

Lo que sí agradeció la familia Sánchez fue la solidaridad de sus vecinos, pues se portaron a la altura y los chinearon llevándoles desayuno, pan, jugo, frutas, comida, un diario y hasta pizza.

Heiner agradeció también el acompañamiento del personal de la Caja a él y su familia en todo momento.

No se puede negar

La doctora María Luisa Ávila nos da las razones por las que no se puede creer que no hay pandemia.

  • No se requieren equis cantidad de muertos o contagiados en un país para decir que es una pandemia, podemos decirlo porque hay un nuevo virus SAR-COV2 que se ha logrado identificar en diferentes regiones del mundo y que ha ocasionado 10 millones de casos en el mundo y más de medio millón de muertos.
  • Las personas que dicen que no hay una pandemia es por que no conocen el significado de la palabra.