.14 diciembre, 2018

Doña Epsy Campbell, luchadora afrodescendiente, ocupa uno de los cargos más importantes en el país.

Ella es primera Vicepresidente de la República y según la Constitución Política, cada vez que el mandatario Carlos Alvarado se ausente, por el motivo que sea, ella asumiría el rol más relevante en esta finca, sería nuestra Presidenta.

Ella logró ese puesto a pesar de ser mujer y afrodescendiente, como tantas veces saca a relucir cuando se le encharralea la finca, y a pesar de su color de piel, esta finquita le dio oportunidades de surgir, de luchar, estudiar y crecer en paz.

Su hija Epsy Tanisha Swaby, quien reniega de este pequeño terreno, hoy trabaja en Cali, Colombia, por la formación que labró en esta finca.

Sin embargo, el hígado de Tanisha pudo más que su cerebro y la llevó a escribir que “ganas de quedarme donde sea y no volver a la finca que llamamos país”, debido a que su mamá se vio obligada a renunciar a la cancillería.

Si desea quedarse donde sea, sería bueno que se diera una vuelta por Nigeria, Camerún, Chad, Níger, donde el grupo terrorista boko haram secuestra niñas escolares, por decir lo de menos.

Aquí cerquitica está Nicaragua, donde jóvenes como ella luchan por comida, libertad y derechos humanos.

Si no quiere volver a esta finca está en todo su derecho, pero posiblemente en alguno de esos países que añora a su mamá le hubiera ido peor por las tortas que se jaló con los nombramientos irregulares en la Cancillería y hasta le hubieran pedido la renuncia a la Vicepresidencia de la República.