Pastor Jasper McDonald.16 marzo
Pastor Jasper McDonald, de la iglesia Dios es Soberano. Foto: John Durán
Pastor Jasper McDonald, de la iglesia Dios es Soberano. Foto: John Durán

Desde el principio de los tiempos la comunicación es fundamental para fortalecer relaciones personales. Lamentablemente hoy en día con tanta tecnología, estamos más comunicados, pero tenemos menos calidad de comunicación, el contacto personal tiende a perderse.

La oración es la forma más sencilla de hablar con Dios, lo puedes hacer en cualquier lugar, momento y posición. En el evangelio de san Lucas 18:1 “Jesús les contó una parábola para enseñarles que debían orar siempre, sin desanimarse”. En ella Jesús se refiere a la necesidad de orar, así como respirar, alimentarse y muchas otras actividades que son vitales para la vida, como comunicarnos con el Creador que es prioridad.

Orar es más que un rito, es una relación de doble vía entre usted y Dios, un placer, que nos anima cada día a acercarnos más y más, logrando así detallar nuestras peticiones, buscar la voluntad y hallar respuesta.

No debe ser nuestra última carta o recurso el venir delante de Dios, así como deseamos hablar con nuestros amigos, así debemos desear comunicarnos con Él.

Muchas oraciones son contestadas con un SI y algunas con un NO, muchas oraciones no tienen respuesta porque se ha producido un corto, una interrupción en el sistema de comunicación a causa de algún pecado o desobediencia. Si reconocemos nuestras faltas y nos arrepentimos, es quitado todo obstáculo a la oración y el canal de comunicación se restaura.

¿Cuándo fue la última vez que oró a Dios? Hoy es un buen día para restaurar esa comunicación, Dios está presto y deseoso a escucharte, no esperes más, haz que las cosas sucedan, recuerda tu oración mueve la mano de Dios.

Tu historia o la de tu amigo, familiar, vecino, comunidad y país puede cambiar, si habláramos más con Dios y no conformarnos con ser espectadores solamente.