María Ester Flores.25 abril
La violencia es una conducta que se aprende en los hogares. Foto: Shutterstock.com
La violencia es una conducta que se aprende en los hogares. Foto: Shutterstock.com

Durante una charla sobre bullying con niños entre once y doce años se les preguntó: ¿Por qué creen que se da esta conducta en las escuelas?

Uno de los participantes respondió que él era un niño malo, porque siempre molestaba y hacia bullying con la idea de no volverse a dejar de nadie. Según él, ya estaba acostumbrado.

El jovencito explicó que cuando era más pequeño tuvo un padrastro que le daba palizas a su mamá y en una de esas la dejó tan mal que tuvieron que llevarla al hospital.

El señor se fue, pero pronto llego otro igual de malo. Ofendió, golpeó y maltrató a su madre peor que el primero. El joven reflexionó sobre el miedo y angustia que vivió durante mucho tiempo, pero nada pudo hacer dado su corta edad.

Luego llegó un tercer padrastro, que ya no era tan malo y aunque tampoco le gusta mucho al niño, por lo menos le da plata a su mamá.

A través del tiempo y con tanta experiencia de agresión en su hogar, este niño se debilitó como ser humano. Se volvió desconfiado, triste y malhumorado. Él imaginó que el resto del mundo es igual de violento, por lo que pensó que debía hacerse fuerte, actuar a la defensiva y sin amor.

El resto de sus compañeros de clase lo observaron con mirada de dolor y con ganas de ayudarlo. Se les pidió entonces que cada uno dijera algo bonito sobre él. No tardaron en decir que es un joven inteligente, que los hace reír, que le ayuda en matemáticas y que en el fondo los quiere aunque no lo aparente.

Es así como el amor y la inocencia entre niños le ganó a una familia que solo enseñó violencia.

Si usted desea contactar a la especialista María Ester Flores Sandoval, puede llamar al 2283-1293 o escribirle a mariaesterfloressandoval@yahoo.es