El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) lo invita a hacer un llamado al pasado con la apertura de su nuevo museo en conmemoración de los 150 años del teléfono en Costa Rica.
El museo, ubicado en el nuevo edificio del ICE, en La Sabana, que está 600 metros al norte del edificio viejo, fue inaugurado el pasado miércoles y está abierto a todo el público en horario de 7 a. m. a 4 p. m.
Lo mejor de todo es que ir a recordar, para algunos, o conocer para los más chiquillos, no tiene ningún costo.
Ahí la gente podrá conocer la historia de los abuelitos del celular.
"Cuando te ponen una tablet o un celular en la mano no valorás todo el proceso que se hizo para llegar hasta ahí, por eso nosotros quisimos compartir esta historia nuestra con todas las personas", comentó Milena Elizondo Cárdenas, directora de comunicación del Grupo ICE.
La idea de que el museo esté abierto en esos horarios es que grupos tanto de escuela, como de colegio, lleguen a aprender de la evolución de la telefonía.
Y si usted quiere ir solito a darse la vuelta, también lo puede hacer porque ahí lo va a estar recibiendo un guía para explicarle la historia del teléfono y todas las reliquias que desempolvaron exhibirlas.
Historia completica
Antes para hacer una llamada se necesitaban de tres personas, la persona que hacía la llamada, el técnico que la recibía y se la pasaba a la persona que usted estaba llamando.
Precisamente el recorrido inicia con una breve explicación de la central telefónica manual con silla, que era el aparato que recibía las llamadas, mediante impulsos electromagnéticos, ahí un técnico se encargaba de contestar la llamada y la pasaba.
Luego se da una pincelada de la historia del telégrafo y su creador y de la importancia que tuvo este aparato en la comunicación actual.
"Es muy gracioso ver que uno les dice a los jóvenes de colegio que vamos a ir a ver el telégrafo y todos preguntan que qué es un telégrafo", cuenta Tony Fernández, periodista encargado de dar el recorrido por el museo.
La gente también aprenderá a cerca de los teléfonos de magneto, los cuales no tenían ni siquiera botones para marcar, sino que había que darle cuerda para que el encargado de la central telefónica manual le pasara a uno la llamada.
Por otra parte, le cuentan el paso de este tipo de operador al automático, lo que permitió que los teléfonos tuvieran disco para marcar y así comunicarse directamente con la persona que usted quería hablar.
El tico siempre ha sido mañoso y en el recorrido no podían faltar los trucos que hacía la gente para poder marcar cuando le ponían candado al disco del teléfono.
Después le cuentan la llegada de la central digital, que fue cuando aparecieron los teléfonos con botones, un paso gigantesco previo a la aparición de los primeros celulares, que parecían un equipo de soldar.