Alexánder, John y Mario ahora trabajan en equipo, pero lo único que tenían en común es que las calles de San José eran su única casa y los habitantes de la calle en su única familia.
El desprecio de las personas y las humillaciones al ser personas sin techo era su pan de cada día, hasta que encontraron una luz en la Asociación Obras de la Misericordia.
John ya dejó el centro, Mario y Alexánder siguen en él y lo llaman hogar (ver notas adjuntas).
Esta asociación, que se encuentra en el barrio Los Ángeles a solo 200 metros de Cristo Rey pasó de ser un problema en la comunidad a una solución con la llegada del programa Aprende.
Hoy sus miembros, quienes reciben techo, comida, tratamiento contras la drogas, así como ayuda psicológica y espiritual se convirtieron en los mejores ‘amigos’ y ‘guardianes’ de este barrio.
“Era una situación difícil, porque había mucho indigente que hacía relajo en la comunidad, había robos y otros delitos”, aseguró Fray Víctor Julio Quesada, párroco de La Dolorosa y la capilla Los Ángeles.
Con el nuevo sistema en el se busca integrar a las personas como un ‘todo’ la situación se volvió diferente.
“La comunidad se ha visto muy beneficiada, la capilla de los Ángeles es una muestra de ello, al igual que en la iglesia de la Dolorosa y las calles”, enfatiza el sacerdote.
“Yo he visto un cambio en las calles, al principio no sabía que eran ellos, pero después me di cuenta y se los agradezco”, aseguró Teófilo Duarte, quien es vecino de la zona desde hace 27 años.
“Ellos me ayudan a hacer labores de limpieza y de mantenimiento. Yo he visto el cambio en la comunidad”, afirmó Dimas Blanco, comerciante.
El proyecto sobrevive con ayuda de los vecinos y conocido y la tarea no es sencilla, ya que hay que alimentar a 120 personas por día y darle techo a cerca de 25.
“Dios ha sido bondadoso porque las donaciones nunca han dejado de llegar”, aseguró Luis Ángulo, responsable del proyecto.
Obras de la Misericordia nació en 1995 como un proyecto para ayudar a las personas de la calle y desde finales del 2016 se establece el proyecto Aprende.
Actualmente todos los que trabajan en la asociación son voluntarios que donan su tiempo, entre los que se encuentran un médico, tres especialistas en adicciones, un trabajador social, una psicóloga, un periodista, un fisioterapeuta y dos educadores.
Desde el inicio del proyecto siete jóvenes lograron recuperar su vida. Dos trabajan en construcción, otros dos en salones de belleza, dos en ‘Call-Center’ y uno en seguridad.
Si desea ayudar a esta asociación puede acercarse a las instalaciones en Barrio Los Ángeles, sector sur de San José o llamar al 8862-35-47 con Luis Angulo.

