Franklin Arroyo.27 noviembre, 2019

En las elecciones nacionales votan más las personas casadas que las solteras.

Las mujeres lo hacen más que los hombres y las mamás son quienes influyen más en sus hijos en el asunto electoral.

Estos datos salieron de un estudio hecho por el Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP), de la Universidad de Costa Rica, y el Estado de la Nación.

Rónald Alfaro, investigador de ambas organizaciones, explicó que la gente casada y las personas que viven en pareja votan más que los solteros por un sentido de responsabilidad.

“Ante su primer sufragio, los jóvenes no tienen claro si votar o no, entonces ¿cómo salen de la incertidumbre?, hacen lo que hace la mamá”, Rónald Alfaro, investigador

“Tal vez alguno de los dos no tenga tanta disposición o interés en votar, pero cuando el otro sí lo tiene estimula al primero. En cambio, alguien soltero no tiene esa influencia positiva. Eso ocurre en Costa Rica y en muchos países (más)”, explicó Alfaro.

El estudio se hizo con base en las elecciones presidenciales entre 1994 y el 2010 y Alfaro explicó que –aunque no son parte del estudio– se puede decir que el comportamiento en las elecciones municipales es el mismo. La única diferencia es que en las municipales se vota más en las zonas rurales.

Pocos países

El estudio también reveló que en Tiquicia votan más las mujeres que los hombres, algo que ocurre en pocos países (se da, por ejemplo en Finlandia, Noruega y Suecia).

“En Estados Unidos y en América Latina tiende a ser más fuerte el voto de los hombres, Costa Rica es de los pocos casos donde ellas acuden más a votar. Se da en países europeos con políticas muy igualitarias”, añadió Alfaro.

El experto explicó que luego de que se les permitió votar a las mujeres, ellas se pusieron al frente de la participación en las elecciones y dejaron atrás a los varones.

Dice Alfaro que esa participación mayor de las mujeres es una buena noticia para Costa Rica de cara a futuras elecciones por la influencia que las madres podrían tener en sus hijos a la hora de ir a las urnas.

Los jóvenes se fijan más en lo que hace su mamá que en lo que hace su papá. Cuando van a votar, imitan más a sus madres, se fijan en qué hacen ellas.