Franklin Arroyo, Karen Fernández.2 mayo
El presidente Carlos Alvarado asistió a la Asamblea para dar su primer informe de labores. Foto Melissa Fernández
El presidente Carlos Alvarado asistió a la Asamblea para dar su primer informe de labores. Foto Melissa Fernández

Doña Adelia Quesada prefirió quedarse en la casa y pedirle a Dios que todo saliera bien en vez de ir a la Asamblea a acompañar a su hijo.

Así lo dijo don Alejandro Alvarado, papá del presidente y quien escuchó atentamente el informe de su hijo ante los diputados la tarde de este jueves a año de la llegada al poder.

“Cuando hay cosas así ella se pone nerviosa y mejor se queda en la casa orando y rezando para que todo salga bien", dijo don Alejandro.

El señor explicó que su hijo salió bien librado del primer año, tomando en cuenta las circunstancias en que tomó la Presidencia.

“El primer año es, como se dice en el deporte, para ir conociendo la cancha y limpiando. Fue duro, pero creo que ahora todos están alineados y a partir de este momento será más fácil", agregó.

Uno de los momentos más difíciles que vivieron los papás de don Carlos fue la huelga del 2018.

“Se dio por algo que se venía arrastrando de hace tiempo y por diferentes razones no se había enfrentado como debía hacerse”, comentó el señor Alvarado.

Añadió que la familia evita las redes sociales, pero como no tienen carrera política (Carlos es el primero) fue muy duro.

Don Alejandro no quiso dar una calificación a su hijo, pero cree que de ahora en adelante las cosas irán mejor.

El discurso que dio este jueves 2 de mayo el presidente de la República fue de su puño y letra.

Los discursos presidenciales suelen ser hechos por sus asesores y le van dando forma con un montón de información que recogen de los ministerios.

En cambio Alvarado, como periodista que es, se encargó de leer informes personalmente, hablar cara a cara con los ministros y jerarcas de las instituciones para dar con un discurso de 45 páginas. Tardó hora y media leyéndolo.

Estuvo acompañado por la primera dama, Claudia Dobles, y por don Alejandro, quienes estaban en la barra de prensa.

“Hoy podemos decidir construir o destruir. Yo decido hacerlo con quienes piensan parecido a mí...”, Carlos Alvarado, presidente de la República.
Alejandro Alvarado siguió de cerca las palabras de su hijo en la Asamblea Legislativa. Foto: Melissa Fernández
Alejandro Alvarado siguió de cerca las palabras de su hijo en la Asamblea Legislativa. Foto: Melissa Fernández
Desempleo, el principal problema

Alvarado calificó el desempleo como el principal problema que tenemos como país.

Afirmó que es un problema de educación, de capacitación y de inclusión social y se comprometió a consolidar una estrategia integral durante su segundo año de gobierno para enfrentar este desafío.

El mandatario también anunció el funcionamiento del Sistema Nacional de Empleo, que ordenará los servicios para que se integren entre ellos y responder así la oferta y a la demanda del mercado laboral y las necesidades de los desempleados.

“Solo la mitad de la población entre 25 y 39 años ha completado la secundaria. Eso quiere decir que una mitad de la población ganará 2,5 veces menos que la otra. Hay que cambiar esta realidad”, dijo el mandatario.

Alvarado dijo que durante su primer año Costa Rica logró estabilizar la economía, que le ha metido bastante inversión a la infraestructura y a la seguridad ciudadana.

Sin embargo, para la diputada verdiblanca Silvia Hernández, el presidente no ha pasado del discurso al hecho en muchos de los temas que más importan al pueblo y que el documento que leyó como informe de los trabajos del primer año parecía de campaña electoral.

Adelia Quesada, prefirió quedarse en su casa este jueves mientras su hijo Carlos daba el discurso ante los diputados. Foto: Mayela López
Adelia Quesada, prefirió quedarse en su casa este jueves mientras su hijo Carlos daba el discurso ante los diputados. Foto: Mayela López

“Cada costarricense siente un alto costo de la vida, no ve un compromiso con la austeridad del gasto y menos con los territorios costeros.

“Al presidente le faltó hablar de las pensiones de lujo, de los gastos superfluos en las instituciones, de las casi 50 mil microempresas que cerraron y de la corrupción”, dijo la legisladora Franggi Nicolás.