Karen Fernández.6 febrero

309 trabajadores hospitalarios, a los que se le suman 65 miembros de cuerpos de emergencia, decidieron no ponerse la vacuna contra el covid-19, lo que no solo los expone a ellos a un contagio, sino también a los pacientes a los que deben atender.

Los datos son al cierre de la semana anterior y fueron proporcionados por la Caja Costarricense de Seguro Social.

Los funcionarios del Centro de Atención Especializada de Covid-19 (CEACO) fueron de los primeros trabajadores de la salud en ser vacunados. Foto: CCSS
Los funcionarios del Centro de Atención Especializada de Covid-19 (CEACO) fueron de los primeros trabajadores de la salud en ser vacunados. Foto: CCSS

La doctora María Luisa Ávila simplemente no comprende eso, ya que considera que ese tipo de actitudes en un hospital no deberían darse.

“Se respeta a la gente que no quiera vacunarse, pero si usted con esa actitud puede poner en riesgo a una persona, sobre todo a una muy vulnerable como un paciente con cáncer, leucemia o a adultos mayores, pues simple y sencillamente búsquese otro trabajo y no exponga a la gente a las consecuencias de su decisión”, sentenció Ávila.

Del total de personas del grupo uno de vacunación, que incluye a personal de salud y también a cuerpos de emergencia, son 374 los que han dicho que no.

La doctora Leandra Abarca, coordinadora de inmunizaciones de la Caja, recordó que aceptarla no es obligatorio, por eso luego de educarse sobre el tema, pueden decidir aplicársela o no; sin embargo, descartó que esta negativa quiera decir que nos encontramos ante un grupo de teorías antivacunas.

Lo que preocupa es que esos más de 300 colaboradores fueron escogidos precisamente por su exposición a la enfermedad y la labor fundamental que realizan en esta crisis.

Justamente eso es lo que hace mucho más importante que se la pongan, insistió la médica infectóloga y defensora de las vacunas, María Luisa Ávila.

Compromiso ético

“Lamentablemente, a nivel del funcionario de salud, no ponerse la vacuna tiene una connotación diferente, porque nosotros debemos ser un ejemplo de personas que adoptamos medidas de salud y porque también hay un compromiso ético y moral”, explicó Ávila.

La doctora dijo que nos imagináramos si una enfermera o un médico no se quiere vacunar, usted tiene que llevar a su mamá y ellos (funcionarios) se enfermaron y contagian a la mamá, ¿cómo se sentiría usted?

“La gente tiene que entender que cuando uno trabaja dentro de un hospital, no solamente tiene la responsabilidad de protegerse para seguir dando el servicio, sino la de no contagiar a sus pacientes ni a sus compañeros de trabajo”, agregó la exministra de Salud.

La doctora María Luisa Ávila fue vacunada desde el 30 de diciembre contra el covid-19. Foto: Tomada de Facebook
La doctora María Luisa Ávila fue vacunada desde el 30 de diciembre contra el covid-19. Foto: Tomada de Facebook

La pediatra del Hospital Nacional de Niños comentó que por desgracia hay mucha ignorancia sobre el tema de las vacunas.

“A veces uno ve gente que empieza a opinar creyéndose un experto, pero para serlo tiene que tener muchos años de estudio y revisión sobre el tema. Al menos en el Hospital de Niños a la gente que ha dicho que no quiere vacunarse, el comité de infecciones las entrevista, les pregunta y trata de aclararles las dudas y algunos han accedido a recibirla, otros sencillamente no creen en las vacunas”, amplió María Luisa.

Se desconoce los centros

La institución no brindó mayores detalles sobre los centros médicos donde laboran estos funcionarios que han dicho no, solo que son cinco hospitales y un área de salud, pero tanto la Caja como el Ministerio de Salud reiteraron que no pueden obligarlos a hacerlo.

Por su parte, Milena Bolaños, directora médica del Hospital Nacional de Geriatría, negó que exista una corriente antivacunas en el centro médico que dirige.

“Evidentemente no existe una corriente antivacunas dentro de nuestra institución y muchísimo menos dentro de nuestro hospital”, expresó Bolaños.

Podría ser obligatorio

Leandra Abarca informó que ya solicitaron el criterio legal sobre la posibilidad de obligar la aplicación de la vacuna.

- ¿Cuándo empezaron las autoridades a detectar esta negativa entre el personal?

Desde el inicio de la vacunación, pues la vacuna solo se aplica si la persona desea ponérsela.

- ¿Qué aducen para negarse?

No se registran los motivos, pero sí es una combinación de razones.

- ¿Qué perfil de trabajadores tiende a negarse?

Son de todos los perfiles, incluidos profesionales en salud, administración y de apoyo.

“Las vacunas salvan vidas y son la diferencia entre la vida y la muerte. Por eso es tan importante que cuando tengamos la oportunidad de vacunarnos contra el covid digamos sí y aceptemos ponernos la vacuna, eso evitará que nos enfermemos de una forma severa”, Mario Ruiz, gerente médico de la CCSS.