Rocío Sandí.13 noviembre, 2020

Con el fin de protegerse contra el covid-19, millones de personas recurren al uso de mascarillas desechables pero una vez que cumplen su función se convierten en un dolor de jupa para al ambiente, ya que pueden tardar unos 400 años en degradarse.

Este aterrador dato fue dado a conocer por el Gobierno español en un comunicado de prensa en el que aseguró que tendrán que pasar cerca de 40 décadas en las cuales la naturaleza y el ser humano tendrán que lidiar con estos desechos.

El desechar mal la mascarilla tiene un serio impacto en el ambiente. Foto: Cortesía.
El desechar mal la mascarilla tiene un serio impacto en el ambiente. Foto: Cortesía.

El World Wide Fund for Nature (WWF) de Italia, también se ha pronunciado al respecto y calcula que, aun si solo una de cada 100 mascarillas se desechara de forma incorrecta, esta cantidad sería suficiente para provocar hasta 10 millones de residuos mensuales.

Otro asunto que preocupa es que si la gente desecha de forma indebida los cubrebocas, lo cual sucede con mucha frecuencia, estos podrían acabar en los océanos y ser comidos por especies marinas.

“Las mascarillas desechables están en parte elaboradas con polietileno o polipropileno (dos tipos de resinas plásticas). Al tener plástico puede pasar dos cosas: la primera es que, si se conservara en ese tamaño, la mascarilla puede ser ingerida por la fauna marina. Lo segundo es que, mientras el plástico se va degradando, produce microplásticos (pequeñas partículas de plástico) que pueden introducirse en la cadena alimenticia de los seres vivos y llegar a afectar la salud humana”, manifestó Christian Alpízar Herrera, docente de gestión ambiental del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA).

Lo preocupante es que en el 2019, un grupo de estudiantes de biología de la UCR identificó 1.101 piezas de plástico en el tracto digestivo de 30 peces analizados, de la especia conocida como sardina gallera, la cual se usa tanto para el consumo humano como para carnada de otros peces.

Desecharlas correctamente

Gilbert Alvarado Barboza, investigador de la Escuela de Biología de la UCR, dijo que para evitar la contaminación el desecho correcto de las mascarillas es fundamental.

Las autoridades de salud recomiendan el uso de mascarillas de tela para disminuir los desechos. Foto: Rafael Pacheco.
Las autoridades de salud recomiendan el uso de mascarillas de tela para disminuir los desechos. Foto: Rafael Pacheco.

“Hace unos meses era imposible encontrarse un producto de estos en la naturaleza, costas o ríos, y este año se ha vuelto de lo más común. Imagine una población de siete millones de personas usando mascarillas desechables dos veces al día, son 14 millones de residuos, una cantidad absurda que viene a alimentar más la denominada ‘gran mancha de basura del Pacífico’. Esto duele y habla mal de nosotros como especie y seres humanos”, expresó.

El ministerio de Salud recuerda que estas mascarillas no deben usarse por más de tres horas seguidas y al botarlas se deben depositar en una bolsa que esté en un contenedor con tapa de pedal. Este punto es vital, porque la tapa ayuda a evitar la diseminación de los patógenos; en caso de que las mascarillas sean usadas por una personas contagiada de coronavirus, los desechos deben meterse en una segunda bolsa para una mayor seguridad. Después deben botarse con la basura corriente.

Además, las autoridades de salud aconsejan el uso de mascarillas de tela reutilizables, ya que eso contribuye a bajar la cantidad de cubrebocas desechados.

Una persona con una jornada laboral de ocho horas debería cambiar su mascarilla desechable cada tres horas, para un total de tres al finalizar su trabajo. En seis días usaría 18 mascarillas y en siete meses 504. Una mascarilla de tela, en cambio, puede durar más tiempo. Eso sí, siempre y cuando no se humedezca y sea confeccionada con al menos tres capas de tela antifluidos.