Sharon Delgado Masís tenía una vida normal, trabajaba como operadora de taxis y nunca tuvo un dolor o padecimiento extraño en la mano izquierda, pero a finales del 2017, cuando tenía 23 años, sufrió un caída que permitió que los médicos descubrieran un peligroso tumor que puso en riesgo esa extremidad.
El golpe hizo que se le quebrara la muñeca y, al examinarla, los doctores vieron el tumor benigno que estaba creciendo mucho y amenazaba con causar daños serios en la mano, incluso existía la posibilidad de que se la tuvieran que amputar. Sin embargo, una cirugía que se hizo por primera vez en el país, lo evitó.
El doctor Diego Díaz Salas, del hospital de Cartago, es ortopedista especializado en manos y cuenta con una subespecialidad en microcirugía. Él fue uno de los expertos que trató a Sharon y contó que los tumores de células gigantes de hueso, como el de la paciente, son poco frecuentes.
El procedimiento que le hicieron a la joven consistió en tres pasos, primero la operaron para tomar una biopsia; días después la hicieron una cirugía para extirparle el tumor, en la cual tuvieron que quitarle un pedazo del hueso radio. La tercera y más complicada operación fue la de la microcirugía en la que le quitaron un pedacito de hueso de una pierna y se lo pusieron en la muñeca.
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“La microcirugía consistió en transportar un hueso de la pierna de la misma paciente, el cual iba con arterias y venas, y colocarlo en la sección donde le hacía falta el radio. Lo que nos permitió lograr un buen resultado y que hoy Sharon tenga una recuperación funcional satisfactoria, fue llevar el hueso vascularizado (que tiene vasos sanguíneos). Mediante la microcirugía unimos arterias con arterias y venas con venas, esto hace que el tejido se mantenga vivo y se logre adaptar. Algo importante de resaltar es que Sharon no quedó con un defecto en el área donante”, explicó el doctor Josías Juantá Castro, oncólogo experto en microcirugía del San Juan de Dios, quien también participó en la operación final.
Paciente feliz
Sharon contó, en una conferencia de prensa realizada este jueves, que vive feliz con el resultado del procedimiento.
“Gracias a Dios todo salió bien y no perdí la mano, hoy tengo movilidad, puedo girarla y tengo sensibilidad en todos los dedos, lo que más me cuesta es manejar la muñeca, pero poco a poco voy recuperando mis actividades”, dijo.
Para realizar este tipo de cirugía, además de un equipo humano experto, se requiere un microscopio con alto poder, lupas, así como hilos que son invisibles a simple vista para unir los delicados tejidos.
Los dos médicos especialistas se mostraron complacidos por el trabajo realizado y esperan que este procedimiento exitoso sea el primero de muchos más.

