El doctor Daniel Salas, director de Vigilancia de la Salud del Ministerio de Salud, confirmó un caso de malaria en el sector de Naranjo.
"Hace cuatro días se detectó y desde entonces no se han detectado más casos sospechosos. Estamos estudiando si se trata de un caso importado, pues la persona pudo haber compartido con otros que estuvieron fuera del país", explicó Salas.
Se trata de un hombre que visitó recientemente el sector de playas del Coco en Guanacaste.
El médico aprovechó para hacer un llamado a los ticos para que no se confíen y se protejan contra el mosquito Anopheles albimanus, transmisor de la enfermedad, que se encuentra principalmente en zonas cercanas a lagunas y pozas.
"Lo mejor es que usen repelente cuando estén a la intemperie y coloquen cedazo en las puertas y ventanas para evitar que entren a la casa. También en el área rural, principalmente, pueden usar un toldo para dormir, aunque su aparición es a partir de las cinco de la tarde.
La malaria es una enfermedad parasitaria que produce fiebre súbita, vómitos, diarrea, dolor muscular, dolores de cabeza y sudoración, entre otros síntomas que aparecen y se van rápidamente, pero regresan a los tres días, por lo que el médico recomendó a quienes hayan presentado dichos malestares que acudan al centro médico de inmediato.
Según datos del Ministerio de Salud, este es el cuarto caso que se da en lo que llevamos del 2018, todos casos importados. Las provincias donde se da con más frecuencia la malaria son Puntarenas, Guanacaste, Alajuela y Limón.
Esta enfermedad, también conocida como paludismo, es una de las más antiguas del planeta y también puede ser mortal. Los parásitos que deposita el mosquito hembra en el ser humano se multiplican en el hígado e infectan los glóbulos rojos.
Si no se trata a tiempo, puede matar al paciente porque altera la llegada de la sangre a los órganos vitales e intoxica todo el cuerpo.

