Eduardo Vega.22 diciembre, 2020
Rumbo a la Isla de Chira cargados de regalitos y comida. Cortesía.
Rumbo a la Isla de Chira cargados de regalitos y comida. Cortesía.

El sacerdote Sergio Valverde y la gente que le echa el hombro en Obras del Espíritu Santo recorrieron por aire, tierra y mar todo el país repartiendo jamita y regalos, entre el 13 y el 20 de diciembre, para llenar de alegría a 35 mil niños.

Debido a la pandemia, la edición número 20 de la fiesta de Navidad que acostumbra organizar la institución para niños de escasos recursos tuvo que variar radicalmente. Como era imposible organizar una actividad masiva, como ocurrió en las 19 ediciones anteriores, el padre Sergio no se echó pa’ atrás, se arrolló las mangas y recorrió toda Tiquicia para dar alegría a los pequeños.

El helicóptero transportó felicidad para la zona de Talamanca. Cortesía.
El helicóptero transportó felicidad para la zona de Talamanca. Cortesía.

“Nuestros corazones están inquietos y llenos de alegría, gozo y júbilo, celebrando la fiesta. Cada diario y juguete, lleva impregnado el amor de nuestros patrocinadores, servidores, prójimos, pero muy especialmente el amor que nuestro amado Padre y Señor nuestro, nos ha encomendado”, aseguró el padre Sergio.

El hermoso recorrido comenzó en Puntarenas, después jalaron a Guanacaste, Heredia, Alajuela, Cartago, Limón y se finalizó con una doble entrega en San José. Se establecieron más de 200 centros de entrega en toda Tiquicia.

El padre Sergio estuvo en todas las entregas de regalitos. Cortesía.
El padre Sergio estuvo en todas las entregas de regalitos. Cortesía.

“Hubo comunidades cercanas a los canales de Tortuguero o en la isla de Chira a las cuales llegamos por agua; para otras ubicadas en Talamanca necesitamos voluntarios en helicópteros y a las zonas más cercanas llegamos con los camiones… Ningún niño se quedó sin su juguetico”, dijo orgulloso el curita.

“Con muchísima alegría y tremenda motivación este 2020 hicimos la fiesta al revés, nosotros fuimos a las casas de los niños. La alegría en los rostros de cada chiquito que recibió su regalo no tiene comparación con nada, es por ellos que hicimos este gran esfuerzo.

A pocos minutos de que llegue una avioneta para seguir entregando regalitos. Cortesía.
A pocos minutos de que llegue una avioneta para seguir entregando regalitos. Cortesía.

“Este año ha tenido complicaciones muy grandes y era muy importante mantener la luz de la esperanza y la felicidad en los hogares costarricenses. Dios nos ayudó a completar todas y cada una de las entregas, no podíamos dejar sin regalo a nuestros niños”, explicó el sacerdote.

Además del juguetico, cada niño recibió una bolsita con dulces, galletas, jugos, manzanas y comida rápida (de los restaurantes KFC, Taco Bell, Spoon, Subway, Pizza Hut, Burger King, Culinary Training School, Fufos Dog y Pipos Dog), además, un diario de comida para toda la familia.

Bien cargaditas iban las lanchas que se usaron en los canales de Tortuguero y en mar, para la Isla de Chira. Cortesía.
Bien cargaditas iban las lanchas que se usaron en los canales de Tortuguero y en mar, para la Isla de Chira. Cortesía.

“Si tan solo logramos ayudar a un solo niño, familia o persona para ser feliz, esto es suficiente para justificar todo lo que hemos hecho con la ayuda primeramente de Dios y de usted, nuestro gran patrocinador, amigo y servidor”, agregó el padre.

Ningún chiquito se quedó sin el juguete y sin sus confites y juguitos. Cortesía.
Ningún chiquito se quedó sin el juguete y sin sus confites y juguitos. Cortesía.