Yenci Aguilar Arroyo.8 septiembre, 2019
Es imposible pasar frente a la casa de doña Cristina y no contemplar la forma en la que decora para celebrar la Independencia. Rafael Pacheco.
Es imposible pasar frente a la casa de doña Cristina y no contemplar la forma en la que decora para celebrar la Independencia. Rafael Pacheco.

María Cristina Torres es una tica enamorada de su tierra y cada mes de setiembre viste su casa con sus mejores galas.

En la fachada de su vivienda, ubicada en La Guaria Oriental, en Moravia, no pueden faltar las banderas, los escudos, los chonetes y cuanto elemento muy tico se encuentre, para celebrar a lo grande cada cumpleaños del país. Este año cumplimos 198 años de vida independiente.

El jueves anterior inauguró la decoración de su casa. Pasar frente a ella refleja el agradecimiento que siente esta señora de 75 años por haber nacido en este pedacito de tierra.

“Me gusta decorar porque la celebración de la Independencia es una fiesta única y además, me gusta resaltar mi sentir como tica”, expresó.

Entre doña Cristina y Deyanira Álvarez le cambian el rostro a la casa. Yenci Aguilar.
Entre doña Cristina y Deyanira Álvarez le cambian el rostro a la casa. Yenci Aguilar.
Amante de lo tico

Doña Cristina vive en este lugar desde hace 43 años y recordó que para cada mes de setiembre, es impensable no llenar cada rincón con los colores blanco, azul y rojo.

“Al frente de mi casa pasan muchos carros y me parece que es una bonita manera de incentivar a los demás para que hagan lo mismo que yo. Sinceramente, en esto no se pierde nada y se gana mucho, yo espero que la gente se entusiasme”, explicó.

Doña Cristina empieza desde enero a buscar las cositas con las que dará vida a su propiedad y su servidora doméstica, Deyanira Álvarez, también le da una buena mano.

Antes, confiesa, le era más difícil, pues únicamente se vendían banderas y escudos, pero ahora cuenta con banderines, chonetes, una peluca, faroles y hasta un par de carteles que mandó a hacer tres años atrás.

"Tenemos que levantar este país, ser agradecidos porque podemos criar a nuestros hijos en un ambiente de paz, en un ambiente de armonía. Costa Rica tiene gente maravillosa, lugares increíbles y debemos trabajar por no perder a nuestro país”. Cristina Torres.

“La gente podrá decir que parece una casa de campo, pero no me importa, es que debemos darle énfasis a ese orgullo que sentimos por ser costarricenses. A pesar de todo por lo que estamos pasando, vivimos en un país privilegiado, tenemos un sistema democrático y cada 15 de setiembre no vemos un desfile de militares, sino que quienes recorren las calles tocando tambores y llevando las banderas son niños y jóvenes”, comentó.

Además de tener su casa bien identificada, a esta moraviana le gusta disfrutar de la buena comida típica.

“Amo comer picadillos, sobre todo los de vainica y de plátano y no me puede faltar una buena olla de carne. También me encanta la yuca y soy feliz haciendo tortas de yuca con queso y pasteles de yuca. Cuando puedo me como un buen gallo pinto y jamás pensar en comer comida rápida, nunca me he comido una hamburguesa”, afirmó.

Aunque fue trabajadora de una institución pública, por más de 40 años, nunca asistió a una huelga.
Aunque fue trabajadora de una institución pública, por más de 40 años, nunca asistió a una huelga. "Nosotros estábamos acostumbrados a trabajar, nunca me fui a una huelga, las diferencias se resolvían a lo interno de la institución". Yenci Aguilar.
Pelotera

Pero la decoración no es la única manera en la que esta contadora pensionada celebra la Independencia. Ella trabajó durante 42 años en el IDA (Instituto de Desarrollo Agrario) y junto con un grupo de excompañeros de trabajo organizan una fiesta cada 14 de setiembre.

“Este año tuvimos que adelantar la celebración, pero no eso no cambió en nada el espíritu de la fiesta. Participamos 80 excompañeros de diferentes sedes del que era el IDA y entre todos nos organizamos para llevar una cimarrona y compartir un día entre picadillos, confites de antaño y música folclórica”, detalló.

También, organizará una fiesta con sus hermanas y sobrinos, en las que de igual manera, la comida típica será el punto fuerte de la reunión.

“Todo viene desde la casa y si les enseñamos a nuestros hijos y sobrinos la importancia de la comida típica en la dieta, ellos se acostumbrarán a comer lo bueno, lo sano”, contó.

En el balcón de la casa hay chonetes, banderas y hasta un farol que se enciende durante las noches. Rafael Pacheco.
En el balcón de la casa hay chonetes, banderas y hasta un farol que se enciende durante las noches. Rafael Pacheco.
Nunca fue a una huelga

Doña Cristina no tapa el sol con un dedo y a veces se siente dolida por la situación por la que pasa nuestro país.

“Se han perdido muchas cosas, me duele ver cómo la gente se identifica menos con Costa Rica. La gente ya no va a los desfiles, les da pereza participar de las fiestas patrias, menos este año que es domingo, la gente no hace el esfuerzo por levantarse y disfrutar de los abanderados, de las bandas”, explicó.

Además, recordó que aunque fue trabajadora de una institución pública, por más de 40 años nunca asistió a una huelga.

"Nosotros estábamos acostumbrados a trabajar, nunca me fui a una huelga, las diferencias se resolvían a lo interno de la institución. Ahora uno escucha gente que habla muy mal de las instituciones que le dan de comer y eso duele mucho, porque es gente que no se compromete con sus trabajos.

Tempranera. Luego de la Navidad, doña Cristina empieza a buscar las cosas con las que decorará su casa para las fiestas patrias.

“Me parte el corazón ver que los estudiantes pierdan días lectivos por la huelga. Los maestros ya no tienen esa vocación de enseñar y muchas veces los papás tampoco, por eso es que a veces los estudiantes ni se sienten identificados con las fiestas patrias”, afirmó.

Para Torres, en nuestras casas se deben sembrar las semillitas para que los ciudadanos del mañana amen y respeten al país.

“Tenemos que levantar este país, ser agradecidos porque podemos criar a nuestros hijos en un ambiente de paz, en un ambiente de armonía. Costa Rica tiene gente maravillosa, lugares increíbles y debemos trabajar por no perder a nuestro país”, agregó.