Eduardo Vega.20 agosto, 2020

Hace ya más de un año que el fragmento de un meteorito cayó en la casa de doña Marcia Campos Muñoz, quien lo ha cuidado como su vida en espera de que algún coleccionista le ofrezca buena platica.

Ella aún no ha podido vender ese kilo y medio de material espacial que le pegó tremendo susto el 23 de abril del 2019 a eso de las 9 de la noche, en La Caporal de Aguas Zarcas de San Carlos, aunque otros vecinos sí vendieron sus pedazos de meteorito casi de inmediato.

La Teja conversó con ella para saber qué ha pasado con ese fragmento del meteorito, al cual la Sociedad Meteorítica Internacional bautizó como Aguas Zarcas el 20 de mayo del 2019.

A Marcia Campos Muñoz, el 23 de abril del 2019, le cayó un meteorito en su casa de en La Caporal de Aguas Zarcas de San Carlos, ese meteorito mundialmente se conoce como meteorito Aguas Zarcas
A Marcia Campos Muñoz, el 23 de abril del 2019, le cayó un meteorito en su casa de en La Caporal de Aguas Zarcas de San Carlos, ese meteorito mundialmente se conoce como meteorito Aguas Zarcas

–¿Por qué no ha podido vender su meteorito si causó una locura entre los compradores de todo el mundo?

Nadie me ha hecho una oferta seria por mi meteorito. Los compradores que se acercaron me ofrecieron muy poco, lo querían regalado y nada que ver.

–¿Se lo va a dejar para siempre o quiere venderlo?

Escucho ofertas. No tengo ningún problema en venderlo, pero que no me vengan a ofrecer cinco dólares por gramo, ni siquiera treinta dólares por gramo. Yo sé lo que tengo y lo que puede valer.

–¿Con cuánto más o menos le pueden ofrecer para empezar a negociar su meteorito?

Para arriba de los cien dólares (57 mil colones) por gramo, como mínimo.

–¿Por qué asegura saber lo que tiene?

Yo siempre he sido muy analítica, no soy de desesperarme y menos solo porque todo el mundo aquí vendió sus fragmentos, yo no voy a correr a venderlo. Desde un principio comprendí que tenía un pedazo del espacio y que eso tiene un alto precio, entonces, no me desespero.

–¿Sabía algo sobre los meteoritos antes del 23 de abril del 2019?

Nada. Me tocó ponerme a estudiar. Justamente por eso, por haber estudiado tanto sobre meteoritos es que ahora tengo un mejor entendimiento de lo que cayó en mi casa, este no es un meteorito cualquiera y lo quieren pagar como si lo fuera.

A Marcia Campos Muñoz, el 23 de abril del 2019, le cayó un meteorito en su casa de en La Caporal de Aguas Zarcas de San Carlos, ese meteorito mundialmente se conoce como meteorito Aguas Zarcas
A Marcia Campos Muñoz, el 23 de abril del 2019, le cayó un meteorito en su casa de en La Caporal de Aguas Zarcas de San Carlos, ese meteorito mundialmente se conoce como meteorito Aguas Zarcas

–¿Siente que ese meteorito es especial?

Hubo muchos fragmentos, incluso sé que se vendió uno de un kilo y setecientos gramos, pero el mío fue el único al cual los científicos de la Universidad de Costa Rica (UCR) examinaron y certificaron que realmente había caído del espacio, esto también debe ser reconocido (a la casa de doña Marcia llegaron los geólogos de la UCR, Gerardo Soto, Pilar Madrigal y Óscar Lücke).

–¿Tiene el meteorito en su casa?

No. Desde que comenzó toda la locura de la búsqueda de fragmentos y la compra por parte de extranjeros, lo saqué de la casa. Fue justo después de que la UCR lo examinó y confirmó que era espacial.

–¿Dónde lo tiene?

Está bajo buena custodia, lógico, no diré dónde pero está en una caja fuerte. Además está empacado tal y como me lo recomendaron los científicos de la UCR: primero forrado con papel aluminio, para meterlo dentro de una bolsa plástica con cierre hermético que se mete en una cajita de vidrio que coloqué en una caja fuerte. No se permite que nadie lo toque para que no lo contaminen.

– ¿Si una universidad o alguna institución de Estados Unidos o algún otro país le propone que les lleve el meteorito para examinarlo, usted lo haría?

Es algo que tengo que pensar, podría ser porque entiendo muy bien el valor científico que tiene este meteorito, porque no es cualquiera. Comprendo que es un pedazo de historia más antigua que el propio sistema solar y que la vida en la Tierra.

–¿Ese meteorito le cambió la vida?

Puede decirse que sí. Nunca había tenido contacto con la prensa y ahora es más frecuente, incluso la internacional porque he recibido a gente de Telemundo o de la revista “Ciencia” de Estados Unidos.

No sabía nada de meteoritos y ahora comprendo mucho. Era una persona muy tranquila y normal en mi pueblo y ahora la gente, incluso un año después, viene a mi casa con pequeñas piedras para que yo les diga si es un meteorito. Además, hay mucha gente que me pide fotos sosteniendo el meteorito, pero lo hago poco y cuando lo hago es protegiéndolo con el papel aluminio, nadie lo toca directamente.

A Marcia Campos Muñoz, el 23 de abril del 2019, le cayó un meteorito en su casa de en La Caporal de Aguas Zarcas de San Carlos, ese meteorito mundialmente se conoce como meteorito Aguas Zarcas
A Marcia Campos Muñoz, el 23 de abril del 2019, le cayó un meteorito en su casa de en La Caporal de Aguas Zarcas de San Carlos, ese meteorito mundialmente se conoce como meteorito Aguas Zarcas

–¿Cómo se siente un meteorito?

Como brocho, áspero, es como una piedra áspera, como cuando se toca algo de metal que no ha sido pulido.

Tierra mojada. Laurence Garvie, curador de meteoritos en la Universidad Estatal de Arizona (ASU), en Estados Unidos, explicó a la revista “Ciencia” que el meteorito Aguas Zarcas huele como a tierra mojada con un poco de abono. Otras personas hablan de un aroma dulce y orgánico, como a diésel o gas de cocina con una mezcla de vainilla.

–¿De qué color es exactamente?

Ha cambiado de color. El propio 23 de abril del año pasado era de un anaranjado precioso, se le veían como unos cristales por dentro, los cuales brillaban muy lindo en la parte donde se fragmentó. Durante tres días completos estuvo tibio y anaranjado, cuando se enfrió la parte en la cual se arrancó un pedacito al caer se puso café, en su mayoría ahora es café.

“Los científicos de la UCR que examinaron mi meteorito parecía que se iban a poner a llorar de la emoción”, Marcia Campos, sancarleña.