Christopher Camacho.3 julio, 2017
Don Evangelista fue el encargado de darles vida a los árboles de ciprés en el conocido parque de Zarcero.
Don Evangelista fue el encargado de darles vida a los árboles de ciprés en el conocido parque de Zarcero.

La forma en que el sacerdote Kenneth Castillo echó a don Evangelista Blanco, el papá del parque de Zarcero, no le gustó para nada a la gente del cantón alajuelense y menos al alcalde  Ronald Araya. Recordemos que el famoso parque con figuritas de animales, hechas en árboles de ciprés, pertenece a la Iglesia y no a la municipalidad. 

“Yo como alcalde considero que la forma del despido no fue la correcta”, afirmó Araya.

El alcalde considera que la Iglesia pudo poner a disposición de don Evangelista, de 79 años, una persona más para que fuera adquiriendo los conocimientos y que de paso se mantuviera en su labor sin exponerse a situaciones de riesgo.

Juan Miguel Villalobos, abogado de don Evangelista, piensa de la misma forma que el alcalde. También critica el argumento que cuestiona la edad y la salud de este artista del pueblo.  

“Don Evangelista tiene mejor salud que yo, es una persona que se encuentra entera e incluso tiene mejor visión que yo ya que él nunca ha tenido la necesidad de usar lentes mientras que yo los uso”, aseguró el abogado.

En la municipalidad intentarán hacerse con el mantenimiento del parque, tarea que pulsearon   sin éxito en el 2014, para contratar de nuevo a don Evangelista quien ha dedicado 52 años al hermoso parque, parada obligatoria de turistas.  

“La idea es que don Evangelista no se retire, que siga ayudando como tutor de un par de jóvenes que luego tomen la batuta”, aseguró el alcalde   Araya.

Para el alcalde la presencia del reconocido personaje  es importante para el parque ya que él es un “ícono” del cantón.

Confitazo para don Evangelista
Don Evangelista lamenta que su sueño de tener casa propia ya no lo podrá cumplir.
Don Evangelista lamenta que su sueño de tener casa propia ya no lo podrá cumplir.

El vocero de la diócesis de Alajuela, el sacerdote Sixto Varela, aseguró a La Teja este lunes que ya hubo un acercamiento entre el artista de Zarcero y Monseñor Ángel San Casimiro.

Varela aseguró que ambos llegaron al acuerdo de “sentarse a tomarse un cafecito en los próximos días” y hablar sobre lo ocurrido.

El vocero de la diócesis de Alajuela nos aseguró que barajan la posibilidad de permitir que Evangelista colabore con el mantenimiento del parque y ayude a un nuevo jardinero.

“Es una posibilidad que no está cerrada, pero ya como empleado de Temporalidades de la iglesia no por las razones que se han mencionado…

Es una posible solución que se le pida asesoría o que se le contrate por servicios profesiones, pero ya en planilla no”, aseguró Varela.

Varela aseguró que la edad contó para tomar la decisión y que se debe a que es necesario evitar un accidente a pesar de que contaban con todos los seguros de ley.

“Nos ha pasado que hemos tenido que quitarle la licencia y las llaves del carro a sacerdotes (por la edad) para que no lo manejen porque no es conveniente, pone en riesgo la salud de ellos y la de otros”, afirmó el vocero.

Familia preocupada

Para don Evangelista el parque fue su único hijo al nunca casarse ni tener descendientes.

“Es el hijo que nunca tuve. Nunca me imaginé que me iban a despedir, mucho menos de la forma en que lo hicieron, me dieron la carta y cuando fui a un pequeño lugarcito donde guardaba las herramientas, ya le habían cambiado el candado, no pude ni sacar las tijeras, me sentí muy mal”, comentó a La Teja.

Incluso familiares cercanos  confirmaron que   se encuentra sumamente deprimido y que su estado de ánimo no es el mismo desde que recibió la noticia y que por ahora se está dedicando a descansar, tras recibir a los medios de comunicación.

““Estaba ahorrando para cumplir el sueño de mi vida, tener casita propia, ahora ese sueño se quedará frenado, eso me duele mucho”, afirmó el artista.

Según familiares de don Evangelista, así como su abogado y el alcalde, entre las cosas que se planean es   rendirle un homenaje digno por la labor que realizó por 52 años. Sin embargo, el daño ya está hecho. Con una fría carta  lo despidieron el viernes, a pesar de su entrega y esmero de tantos años por el pueblo de sus amores.