Karen Fernández.5 agosto

Es común que a la mayoría de jóvenes el covid-19 no les dé muy fuerte y eso ha hecho que muchos se confíen y no se protejan de un posible contagio.

A cualquier persona le puede dar el coronavirus y aunque sea joven, podría morir. Foto: Rafael Pacheco
A cualquier persona le puede dar el coronavirus y aunque sea joven, podría morir. Foto: Rafael Pacheco

Eso pone en riesgo a los adultos mayores que los rodean y también da una falsa sensación de seguridad, mal infundada, pues según lo que nos explicaron tres médicos nacionales, no los exime del peligro.

“Cualquiera se puede enfermar, independientemente de la edad o factores de riesgo, podemos ser susceptibles a este virus y causarnos daño. Además, uno tiene un sistema inmune que hasta que no se enfrenta a un determinado virus, uno no sabe si este lo va a afectar o no.

“Puede que sea una persona joven, sin ningún factor de riesgo, que nunca haya fumado, que esté bien y que al enfrentarse al virus, este sea su talón de Aquiles y pueda morir. Se da porque su sistema inmune no reconoció adecuadamente el virus para neutralizarlo”, explicó la pediatra infectóloga, María Luisa Ávila.

Esto lo refuerza también el doctor Carlos Estrada, quien asegura que la afectación le puede pasar a cualquiera, pero si la persona es asmática, tiene inflamación del pulmón, o un enfisema pulmonar (EPOC) se va a inflamar más fácilmente.

“Muchos pacientes jóvenes que se complican por virus respiratorios, se descubre luego que eran asmáticos y no habían sido diagnosticado. Eso es muy importante porque puede ser que el paciente tenga una enfermedad que no conocía y por confiarse no han hecho una consulta, pero eso no quiere decir que no pueda enfermarse”, explicó el neumólogo Estrada.

Mientras que el infectólogo Antonio Solano hizo un llamado porque considera que Tiquicia se está llenado de muchos niños y adolescentes obesos.

Otro que se refirió al respecto fue el doctor Román Macaya, presidente ejecutivo de la Caja, quien aclaró que si los jóvenes padecen las enfermedades crónicas, también están en riesgo.

“Hay que evolucionar al concepto de que si no soy adulto mayor, no estoy en riesgo porque esa es una edad cronológica. Tenemos que enfocarnos en la edad biológica. Un adulto mayor que no tenga factores de riesgo, tal vez está en menor riesgo que un joven que sí los tenga”, explicó Macaya.

Los hipertensos, diabéticos o personas con problemas cardíacos pueden sufrir más daños por dichas condiciones que ya de por sí afectaron el funcionamiento de ciertos órganos.

Heiner Sánchez, es un joven de 21 años que tuvo covid-19 pese a su corta edad. Foto: Cortesía
Heiner Sánchez, es un joven de 21 años que tuvo covid-19 pese a su corta edad. Foto: Cortesía

A Heiner Sánchez, de 21 años, le diagnosticaron el virus a finales de junio anterior y para su fortuna no pasó más allá de malestares leves.

Tuvo pérdida de olfato, del gusto y algunos dolores de cabeza, pero los enfrentó en su casa, sin embargo, su padre sí requirió hospitalización y su abuelita perdió la vida.

En peligro

Un equipo del centro médico Irving de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York, recopiló informes de otros equipos médicos de todo el mundo e hicieron una especie de mapa de los órganos que afecta el covid-19 en las personas que les da.

El virus del SAR-COV2 ataca prácticamente todos los sistemas principales del cuerpo, afectando directamente los órganos y haciendo que la sangre se coagule, el corazón pierda su ritmo saludable, los riñones pierdan sangre y proteínas y la piel se brote.

Además provoca dolores de cabeza, mareos, dolores musculares, dolor de estómago y otros síntomas junto con complicaciones respiratorias clásicas como tos y fiebre.

Daña los pulmones, los riñones, el hígado, el corazón, el cerebro, el sistema nervioso, la piel y el tracto gastrointestinal, por lo que los médicos estadounidenses coinciden con el neumólogo Estrada y los infectólogos Antonio Solano y Ávila.

“Es un virus respiratorio que tiene la capacidad de atacar e inflamar al pulmón y generar una neumonía. Esta se puede dar directamente por la infección, como por la respuesta del cuerpo ante la presencia del virus”, explicó Estrada.

Órganos afectados por covid-19

No importa la edad, el virus o los efectos producidos por este pueden dañar los siguientes órganos

FUENTE: ELABORACIÓN PROPIA CON LA COLABORACIÓN DE LOS DOCTORES CARLOS ESTRADA, MARÍA LUISA ÁVILA Y ANTONIO SOLANO.    || J.C. INFOGRAFÍA / LA TEJA.

Por su parte, Ávila dice que el virus penetra la célula del pulmón y una vez adentro, se multiplica. La célula se destruye y salen un montón más de partículas virales a infectar otras células del pulmón.

Una vez ahí, el pulmón, tratando de defenderse, libera sustancias para tratar de neutralizar el virus, pero aveces libera tantas que más bien destruye sus propias células (tormenta citoquímica).

Mientras que Estrada agregó que en el caso del sistema gastrointestinal no es tan común en humanos, pero pueden dar diarreas y vómitos, por eso se ha detectado el virus en las aguas residuales.

“En el caso de los que se dañan por la inflamación que da el virus está el corazón, los vasos sanguíneos por la presión arterial no funcionan bien y podría entrar en paro y hacer que se requieran cuidados intensivos; el riñon, el hígado y en algunos casos el páncreas. Cuando el cuerpo ya está inflamado favorece una mayor producción de coágulos de sangre”, definió Estrada Garzona.

Sobre las secuelas que podrían presentarse entre quienes han logrado vencer al virus, la exministra nos dijo que debido al poco tiempo de haber sido detectado, siete meses, es difícil saber los efectos a largo plazo.

Solano, por su parte, dice que si da un ictus (un evento cerebro vascular que disminuye la circulación e irrigación en una parte del cerebro) hace que se refleje en una parte del cuerpo que podría ser permanente.

La población debe mantener las medidas sanitarias para protegerse contra el virus. Foto: José Cordero
La población debe mantener las medidas sanitarias para protegerse contra el virus. Foto: José Cordero

Para Estrada, la afectación más importante es la de los pulmones, que pueden quedar inflamado, por lo que la persona quedaría como si fuera asmático e incluso podría dejarle cicatrices (similar a fibrosis pulmonar).

Las personas con factores de riesgo pueden desarrollar coágulos que se pueden ir al cerebro, corazón o los riñones y que son la causa de su muerte.

Así que lo mejor es que todos nos cuidemos y hagamos caso a las medidas que nos recomiendan los doctores Daniel Salas y Román Macaya, porque no sabemos si tenemos algún factor de riesgo no diagnosticado.

Doctor es fiel reflejo

El siquiatra infantil Scott Krakower fue diagnosticado con covid-19 a mediados de abril, pero tres meses después aún hay días que se siente fatigado, sin aliento y con una ronquera que casi no lo deja hablar.

Este médico neoyorquino de 40 años es parte de un grupo de pacientes a los que se denomina en inglés “long-haulers” (de largo plazo), cuyos períodos de recuperación se extienden más de los 15 días que dura en promedio recuperarse.

Scott Krakower es considerado un paciente de largo plazo de covid-19 Foto: Johannes EISELE / AFP
Scott Krakower es considerado un paciente de largo plazo de covid-19 Foto: Johannes EISELE / AFP

Este fenómeno se atribuye a una enfermedad posviral de la que aún se sabe muy poco, pero que cada vez es más reportada por pacientes, que comparten sus experiencias en foros como el Grupo de Apoyo covid largo, en Facebook, que cuenta con más de 5.000 miembros.

“Cuando pienso que estoy en una buena racha y tengo tres o cuatros días buenos, tengo tres o cuatro horas en las que otra vez no puedo hablar o mi ganglio linfático empieza a inflamarse en el lado derecho de mi cuello”, dijo Krakower.

Krakower primero perdió el olfato y el gusto, luego una molesta tos que le impedía teletrabajar, hasta que perdió la voz completamente.

Unas tres semanas y media después, además de escalofríos y fiebre alta, comenzó a toser con tanta violencia que escupía sangre. Ya no podía tragar y su voz se volvió aguda. Terminó en una sala de emergencia.

“Esto es real. Esto no está en la cabeza de la gente. Esto es lo que viven todos los días, lo que publican online”, dijo Glatter.

“Los casos que llevamos confirmados deberíamos multiplicarlos por ocho pero la mayor parte de la gente no se ha dado cuenta de que ha padecido la infección”, María Luisa Ávila, infectóloga.
10% de los casos pueden presentar diarreas, náuseas o vómitos