Eduardo Vega.18 noviembre

Jhon González, Eliécer Rizo y Trinidad Villanea son tres compitas que se llevan pura vida y que la pasan puras tejas cuando se juntan.

Ellos se conocieron en el Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare), en La Uruca. Los tres aseguran que habrían preferido nunca haberse conocido en esas circunstancias, pues todavía tendrían sus piernas izquierdas.

A Jhon y a Eliécer un accidente de tránsito les arrancó para siempre sus piernas. En el caso de Trinidad, fue un accidente laboral, sin embargo la consecuencia fue la misma, ya que los tres ahora usan prótesis.

“Nos estamos matando, amputando y despedazando sicológicamente en las carreteras y eso debe parar”, explicó Jhon mientras desfilaba en la marcha por el Día Mundial para Recordar a las Víctimas de los Accidentes en Carretera.

Jhon González, Eliécer Rizo y Trinidad Villanea, tres amigos que se conocieron en el Centro Nacional de Rehabilitación. Foto Eduardo Vega Arguijo.
Jhon González, Eliécer Rizo y Trinidad Villanea, tres amigos que se conocieron en el Centro Nacional de Rehabilitación. Foto Eduardo Vega Arguijo.

“En 25 años manejando moto jamás me había sucedido nada, de un pronto a otro y sin darme cuenta, perdí mi pierna”, explicó John.

Eliécer, por su parte, recordó: “El carro en el que íbamos perdió los frenos y se volcó, me cayó encima y me amputó la pierna instantáneamente”.

“Lo mío fue laboral, pero por ser una pierna me topé en el hospital y en rehabilitación con muchos amputados por accidentes de tránsito y eso me hizo entender que el asunto en carretera es grave y que las consecuencias sicológicas son fatales”, reconoció Trinidad.

Ahora conversan con normalidad y hasta sonríen, pero reconocen que tardaron mucho tiempo en recobrar el positivismo. Ellos admiten que ayudarse entre sí les ha caído muy bien, razón por la cual decidieron unirse a la marcha pues esperan que jamás tengan que ver a otro amigo o familiar con prótesis. Ellos gritaron un: “¡basta ya con los accidentes en nuestras calles!”.

“Toda la familia muere”

Sobrevivientes, amigos y familiares de personas fallecidas en accidentes viales y autoridades de Salud y de Tránsito suplicaron este domingo por un mayor respeto y tolerancia en carretera, mejorar la cultural vial y promover cambios legales y hasta contar con más personal de Tránsito para reducir el impacto de los accidentes en carretera en el país.

Pamela Suzarte perdió a su papá, don Alejandro Suzarte, en junio del año pasado, tras ser atropellado por el conductor de un auto mientra él viajaba en su moto, en Nosara. El señor falleció mientras lo llevaban al hospital.

“Los que quedamos también nos morimos con el ser amado, es durísimo, cuesta mucho superarlo.

Pamela Suzarte y su hija Alexandra Chavarría, desfilaron en memoria del papá y abuelo, don Alejandro. Foto Eduardo Vega Arguijo.
Pamela Suzarte y su hija Alexandra Chavarría, desfilaron en memoria del papá y abuelo, don Alejandro. Foto Eduardo Vega Arguijo.

“Yo agradezco a todos los grupos de apoyo, a la ayuda sicológica y a las trabajadoras sociales del Consejo de Seguridad Vial (Cosevi) por tantas y tantas horas de apoyo. La familia también fallece en carretera, lo peor es que seguimos vivos y se necesita demasiada ayuda para ir superándolo”, comentó doña Pamela, quien llegó con su hija, Alexandra, nieta de don Alejandro.

Dolor diario

Mario Chacón, jefe de la Policía de Tránsito, dijo que el dolor que viven todos los días cuando les toca atender un accidente es devastador y por eso pidió a la población que tome conciencia sobre todo lo que acarrea un accidente de tránsito para una familia y para la sociedad.

Por su parte, el doctor Román Macaya, presidente ejecutivo de la Caja, comentó que es importante que todo conductor procure que su próximo destino sea el que se ha fijado y no un hospital.

La caminata recordó que en un accidente de tránsito no solo muere una persona, sino toda la familia y que el proceso de recuperación es largo y doloroso. Foto Eduardo Vega Arguijo.
La caminata recordó que en un accidente de tránsito no solo muere una persona, sino toda la familia y que el proceso de recuperación es largo y doloroso. Foto Eduardo Vega Arguijo.

Macaya se refirió al incremento de víctimas de accidentes de tránsito, especialmente de motociclistas y lamentó que este año la cifra supere las 14 mil atenciones.

De acuerdo con el doctor Macaya de enero a junio de este año, la institución facturó ¢14 mil millones en la atención de personas víctimas de accidentes de tránsito y se cree que esa cifra llegue a los ¢30 mil millones al concluir el 2019.

37 dolores al año. En Costa Rica se presentan cerca de 37.597 accidentes de tránsito cada año, es decir cerca de 100 accidentes diarios, los cuales generan aproximadamente de 20 mil víctimas en el año, lo que se traduce en 54 víctimas diarias de las cuales el 12% quedan gravemente heridas. El total de años de vida saludable perdidos por accidentes de tránsito es de 36 mil años de los cuales los hombres aportan el 83% y las mujeres el 17%.

De enero a setiembre de este año, los servicios de emergencia han atendido en sus servicios a 21.128 personas y el 66% de ellas, es decir 13.980 personas, andaban en moto casi tres mil más que en el 2018 y 6.581 más que en el 2017.

El 82% eran hombres y el 18% mujeres. Los días que curiosamente se atienden más accidentados son los viernes, sábados, domingos y los lunes.