Eduardo Vega.Hace 3 días

Los nueve obispos de Costa Rica que conforman la Conferencia Episcopal se encerraron desde el pasado lunes 11 y hasta el jueves 14 de marzo en su asamblea ordinaria número 117 que esta vez, a diferencia de otras, tenía un único punto en su agenda: “la protección de los menores de la Iglesia”.

Al final del encuentro entregaron a la prensa un documento, porque no dieron la cara en vivo sino únicamente con videos grabados.

En ese texto dejan claro que apenas en este año 2019 comenzarán a establecer reglas y protocolos de atención para casos de abusos sexuales contra menores y adultos vulnerables por parte de sus sacerdotes.

Los nueve obispos de la Conferencia Episcolpal, se encerraron desde el pasado lunes 11 y hasta el jueves 14 de marzo. Cortesía.
Los nueve obispos de la Conferencia Episcolpal, se encerraron desde el pasado lunes 11 y hasta el jueves 14 de marzo. Cortesía.

Al iniciar la reunión el lunes, la Conferencia Episcopal dijo que el encuentro terminaría este viernes 15 de marzo, pero lo concluyeron un día antes, seguramente para quitarse el tiro de las preguntas de la prensa.

Durante esta semana, los obispos no atendieron a los medios de comunicación y solamente entregaron el documento en el que dejan muy claro que la Iglesia está en proceso de ser “un hogar seguro”.

“Los obispos de Costa Rica, como pastores del pueblo de Dios a nosotros encomendado, nos comprometemos con toda la comunidad nacional a mantener una actitud de rechazo y lucha en contra del flagelo del abuso sexual a personas menores y adultos vulnerables e implementar una política amplia de protección que haga de la Iglesia un hogar seguro. Pedimos a todos nuestros fieles su apoyo y oración en esta difícil tarea”, explica la carta enviada a los medios.

En el documento, una vez más, los obispos aceptan sus culpas, pero una vez más, se quedan en acciones de papel, todo lo que salió de la encerrona evidencia que para los nueve líderes religiosos el tema de los abusos sexuales apenas inicia el camino de ser tratado como se merece y hasta ahora están aprendiendo cómo hacerlo.

Incluso, todavía hay que esperar que inicien las acciones porque no harán mucho hasta que reciban un documento del Vaticano en el cual comprenderán cómo actuar ante este grave delito.

Perdón y compromiso

“Nosotros los obispos, junto con todo el pueblo de Dios, pedimos perdón por estos crímenes que han dañado gravemente a los más pequeños del rebaño del Señor. Sin querer juzgar el pasado, admitimos humildemente que no siempre se ha dado la atención debida a estos delitos, inspirados en el magisterio de los últimos pontífices, especialmente el del Papa Francisco”.

Después de pedir perdón hubo un compromiso: “Queremos manifestar a la comunidad nacional nuestro compromiso de poner en primer lugar de nuestro quehacer a las víctimas de este crimen y a sus familias, dando credibilidad a su testimonio y ofreciéndoles acompañarlas espiritual y psicológicamente en su proceso de sanación interior. Reafirmamos nuestro compromiso de no admitir este tipo de conductas delictivas por parte de los ministros de la Iglesia, ni de ningún agente de pastoral”.

“Hemos cobrado mayor conciencia del gravísimo problema que constituye el abuso sexual a los menores y a los adultos vulnerables en toda la sociedad. Un crimen que lesiona en primer lugar a las víctimas, pero también a sus familias y a toda la comunidad", añaden en el documento.

Aseguran que han analizado el tema de los abusos sexuales con ayuda de expertos en otros campos, algo que parece que jamás antes lo habían hecho.

“Hemos analizado profundamente este fenómeno en sus causas, consecuencias y desafíos con la ayuda de expertos en diferentes áreas del saber, entre ellas la perspectiva psicológica, jurídica, canónica, comunicativa y social", comentan.

Monseñor José Rafael Quirós, no atendió, durante la encerrona, a la prensa, todo fue por videos pre grabados. Foto Rafael Murillo.
Monseñor José Rafael Quirós, no atendió, durante la encerrona, a la prensa, todo fue por videos pre grabados. Foto Rafael Murillo.

9 obispos tiene la Conferencia Episcopal de Costa Rica.

Al final, los mismos obispos reafirman que en la Iglesia no hay un ambiente seguro, por eso establecieron una serie de acciones en papel para poder “lograr un ambiente seguro para los menores y adultos vulnerables en la Iglesia en Costa Rica”.

“Hemos establecido un plan de trabajo para proponer y ejecutar una serie de acciones:

a) Crear comisiones interdisciplinarias con expertos, involucrando la perspectiva psicológica, legal y canónica a nivel nacional y diocesano.

b) Emitir las “Líneas de Guía de protección de menores en ambientes eclesiales” en todo el territorio de la Provincia Eclesiástica de Costa Rica, entre los temas a tratar están:

1. Reclutamiento seguro de clérigos, religiosos, empleados y voluntarios; formación y capacitación para clérigos, religiosos, empleados y voluntarios.

2. Crear normas diocesanas claras para el correcto comportamiento de los clérigos, religiosos, empleados, catequistas, maestros y voluntarios en relación con menores y adultos vulnerables.

3. Crear conciencia a través de la educación en la comunidad, escuelas y colegios católicos, para prevenir el abuso y establecer ministerios de atención efectiva a las víctimas.

4. Incluir políticas y procedimientos para responder a las denuncias y revelaciones de abusos en la Iglesia, entre otros.

c) Implementar protocolos para protección de los menores en los distintos ambientes eclesiales.

d) Fortalecer la selección de candidatos al sacerdocio, cuidando aún más su formación humano-afectiva.

e) Establecer los procesos de acompañamiento a las víctimas y sus familias en la superación de las consecuencias de estos crímenes.

f) Redoblar esfuerzos en el acompañamiento a los sacerdotes en general y en especial de aquellos que han fallado.

g) Crear mecanismos que aseguren la transparencia en el tema de la prevención y la erradicación del Abuso Sexual a las personas menores y adultos vulnerables en la Iglesia”.

La Conferencia Episcopal de Costa Rica la integran: José Rafael Quirós Quirós, arzobispo Metropolitano de San José y presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica; Gabriel Enrique Montero Umaña, obispo de San Isidro de El General y vicepresidente de la Conferencia Episcopal; Javier Román Arias, obispo de Limón y secretario General de la Conferencia Episcopal; José Manuel Garita Herrera, obispo de Ciudad Quesada y tesorero de la Conferencia Episcopal; Óscar Fernández Guillén, obispo de Puntarenas; Manuel Eugenio Salazar Mora, obispo de Tilarán-Liberia; Mario Enrique Quirós Quirós Obispo de Cartago; Bartolomé Buigues Oller, obispo de Alajuela; Daniel Blanco Méndez, obispo Auxiliar de San José.