.24 julio
Escuela Niño Jesús, de Belén. Hermana Francisca, teacher Karla, teacher Naty y teacher Xotchil de preescolar, se unieron al festejo pero respetando protocolos.
Escuela Niño Jesús, de Belén. Hermana Francisca, teacher Karla, teacher Naty y teacher Xotchil de preescolar, se unieron al festejo pero respetando protocolos.

Fue muy emotivo ver este viernes a cantidad de escolares muy alegres, vestidos con trajes típicos dentro de sus burbujas familiares festejando la histórica decisión tomada por los guanacastecos el 25 de julio de 1824.

El agradecimiento al Partido de Nicoya fue muy diferente este 2020, pero ayudó a que se rompiera la monotonía en muchos hogares en los que hubo colorido, bombas y algunos se apuntaron a redondear la fiesta con alguna comidita típica o al menos un aguadulce.

El covid-19, ese enemigo invisible que tiene a la humanidad hincada, no nos apagó el reconocimiento a aquellos visionarios nicoyanos quienes con su gesto nos regalaron hermosas playas, enriquecieron nuestras expresiones culturales con comidas, bailes, marimba, tradiciones religiosas y hoy nos dan talentosos profesionales. El aporte de Guanacaste a Costa Rica es inconmensurable, la fortaleza a la industria turística da fe de ello.

Este viernes maestros, mamás, papás y escolares se levantaron contra la pandemia, siguieron el camino contra la adversidad señalado por aquellos primeros ticos que construyeron este pequeño gran país. Aquellos abuelos nos dieron identidad con sabias decisiones tomadas en 1821 cuando nos llegó la Independencia; en 1824 nos enriquecimos con la unión de nuestros hermanos nicoyanos y luego vino nuestro gran bautizo como país, la sangrienta guerra de 1856 contra los esclavistas del sur de Estados Unidos.

Hoy nos toca esta guerra contra el covid-19, la primer arma para doblegarlo es bajo nuestro techo, siendo celosos con nuestras burbujas sociales, pero sin perder la alegría. ¡Bomba..!