El productor de la famosa serie de televisión, Matt Groening, fue benévolo con Costa Rica y no metió a los famosos personajes en las presas, ni vivieron un mal rato con la inseguridad

 19 noviembre, 2019
Los Simpsons se hubieran embarcado si se meten en hora pico a la general Cañas. Montaje Francela Zamora.

La noticia para el Instituto Costarricense de Turismo fue como pegar la lotería. Costa Rica estuvo expuesta a cuatro millones de televidentes en Estados Unidos, y 30 millones en todo el mundo, con el episodio siete de la temporada 31 de Los Simpson, gracias a que la famosa familia se vino de vacaciones a nuestro país.

Marge, Homero, Lisa, Bart y Maggie se la tiraron rico una semana en una lujosa villa en la playa. Conocieron incluso el pura vida.

“Mmm, esto es un pura vida en un vaso”, dice el doctor Hibbert al tomarse un “Miguelito” (no aclaran qué trago es).

A lo que Marge pregunta “¿Qué es pura vida?”, entonces Kirk, quien le sirve los tragos, le responde es “pure life”, una traducción exacta al inglés, para inmediatamente aclararle que pura vida es un estado de ánimo.

Los Simpson siguieron los pasos de las Kardashian, y otros famosos que han vuelto los ojos hacia esta finca, como dijo de forma despectiva Tanisha, hija de la vicepresidenta de la República Epsy Campbell, quien por dicha ha desaparecido de la esfera política, como le pasó al exdiputado Luis Fishman cuando el mandatario Abel Pacheco lo muerteó como vicepresidente durante su gobierno (2002-2006).

El ICT, ni el gobierno, literalmente tienen con qué pagarle al productor del famoso programa Matt Groening, quien solo sacó nuestras bellezas y no habló de las angustias que pasamos en las presas, lo caro que es el país, el desempleo y la inseguridad.

Seamos agradecimos, veamos el medio vaso lleno y ojalá que el capítulo se traduzca en más turistas, actividad responsable de que sigamos a flote.