Chepito.16 enero, 2020
Patricia Vega debió ir en 2019 a dar cuentas a la Asamblea Legislativa.
Patricia Vega debió ir en 2019 a dar cuentas a la Asamblea Legislativa.

La renuncia de Patricia Vega a la presidencia ejecutiva del PANI llegó tardísimo. Era necesario que se fuera, pero esa salida debió haber ocurrido mucho antes de este jueves.

En julio del 2018, recién llegada al cargo, dijo: “... estoy convencida de que la institución puede lograr una mejora, hay muchos funcionarios comprometidos para trabajar y mi intención es convertir al PANI en una institución moderna y eficiente”.

A estas alturas podemos decir que fracasó y, lo que es peor, que su gestión permitió tener muy claras las deficiencias del Patronato y ver con más claridad aún lo ineficiente que fue al atender casos de niños en riesgo que terminaron muertos.

Con el caso más reciente, el de la chiquita de 4 años de Tuetal Sur de Alajuela que tenía golpes en todo el cuerpo, sobre todo en la cara, el PANI falló de nuevo.

Y el miércoles por la tarde, Patricia Vega reconoció la incapacidad de la institución para hacer el trabajo como se debe.

"Una vez más la institución que represento no respondió en la forma más adecuada cuando fue requerida su intervención, la oficina que recibió la alerta incumplió las normas de clasificación que rigen ante estas situaciones y no le asignó la prioridad que el caso realmente ameritaba".

Es muy triste que una declaración como esa llegue después de la muerte de una personita inocente más.

Vega debió haberse ido desde el año pasado, cuando fue quedando claro que había personas en el PANI, encabezado por ella como responsable máxima, incapaces de atender situaciones en las cuales peligraba la vida de menores de edad.

Ojalá quien llegue logre que el PANI responda a tiempo y lo limpie de quienes con su falta de acción a tiempo son más enemigos que protectores o defensores de la niñez.