.13 agosto
12/08/2019 Caja Costarricense de Seguro Social. Reunión entre sindicatos y autoridades de la CCSS sobre huelga en el sector salud. Estuvieron presentes como representantes del gobierno, los ministros de la Presidencia y Trabajo: Victor Morales Mora y Steven Núnez, respectivamente, así como el presidente de la Caja, Román Macaya. También, entre otros, Lenin Hernández, secretario general del Sindicato Nacional de Enfermería A las 6:00 p,m. Se anunció acuerdo para deponer la huelga. Foto: Rafael Pacheco
12/08/2019 Caja Costarricense de Seguro Social. Reunión entre sindicatos y autoridades de la CCSS sobre huelga en el sector salud. Estuvieron presentes como representantes del gobierno, los ministros de la Presidencia y Trabajo: Victor Morales Mora y Steven Núnez, respectivamente, así como el presidente de la Caja, Román Macaya. También, entre otros, Lenin Hernández, secretario general del Sindicato Nacional de Enfermería A las 6:00 p,m. Se anunció acuerdo para deponer la huelga. Foto: Rafael Pacheco

La huelga no fue para defender los 19 pluses salariales pagados que desangran la Caja. ¡Qué va! Fue para defender a la institución de impulsos privatizadores y, sobre todo, evitar el cumplimiento de la temible regla fiscal. Lo dijo Edwin Solano, presidente de la Unión Médica Nacional, cuyos afiliados son grandes beneficiarios de los privilegios salariales. No obstante, al parecer, eso de los beneficios los tiene sin cuidado porque la prioridad era defender a la institución.

Tanto empeño tiene el dirigente en defender a la Caja que no le creyó una palabra a la ministra de Hacienda, Rocío Aguilar. Ella ha dicho una y otra vez que la regla fiscal, mecanismo indispensable para equilibrar las finanzas públicas, no se aplicará a ninguno de los regímenes a cargo de la Caja: Invalidez, Vejez y Muerte; Enfermedad y Maternidad; y el Régimen No Contributivo. Lo puso por escrito en una carta dirigida a Román Macaya, presidente ejecutivo de la institución.

Pero la palabra de la ministra no vale para el dirigente médico. La Unión Médica, en su inclaudicable defensa de la Caja y la salud —jamás de los 19 indignantes incentivos— no creyó esas explicaciones. La duda bastó para llamar a huelga, no importó que la ministra no podría estar mintiendo, aunque quisiera, porque solo repite lo dicho por la Sala IV cuando dio luz verde al plan fiscal.

Los beneficios calculados como porcentaje del salario base son ruinosos para la Caja, pero la Unión Médica insiste en pelearlos “en defensa de los intereses de la institución”. Seguir pagándolos arriesga el sistema nacional de salud. Dios ilumine a los jueces que resolverán el conflicto.