.10 diciembre, 2019
El IVM es el sistema de retiro más grande del país, compuesto por 1,7 millones de trabajadores. Foto: Albert Marín.
El IVM es el sistema de retiro más grande del país, compuesto por 1,7 millones de trabajadores. Foto: Albert Marín.

La Caja del Seguro tiene un reto que la obliga a utilizar los mejores cirujanos en materia financiera. La institución necesita sanar, de urgencia, el enfermo seguro de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) cuya salud, según los entendidos, pronto presentará síntomas más graves.

Se trata de una malísima noticia porque el IVM es el sistema de retiro más grande del país, compuesto por 1,7 millones de trabajadores. Es la esperanza de los costarricenses para sobrellevar con dignidad sus últimos años en este planeta cuando se dificulta la capacidad para conseguir plata por otro medios.

Según el estudio de la Dirección Actuarial de la Caja, con datos al 31 de diciembre del año pasado, la reserva del seguro comenzará a reducirse en el 2030, y se agotará en el 2037. Es decir a la vuelta de la esquina.

Las medidas para salvar al enfermo deben ser fuertes y tomarse cuanto antes, pues, conforme pase el tiempo, será más difícil salvar alguito.

Una solución es subir las cotizaciones a casi el 25 % del sueldo. Es un alza difícil de aceptar. Otra consiste en elevar en dos o más años la edad de jubilación para ajustarla al aumento en la expectativa de vida de la población asegurada. También es posible optar por bajar el monto de la pensión para que, en vez de un 60 %, sea un 50 % o un 40 % del salario.

El remedio, probablemente, consista en una mezcla de esas opciones, pero es preciso hallar la fórmula cuanto antes porque ya esas opciones, de por sí rudas, serían más dramáticas conforme pase el tiempo sin que la Caja haga nada, como ha sido la costumbre.