.5 agosto, 2019
A couple embrace at the makeshift memorial for the victims of Saturday mass shooting at a shopping complex in El Paso, Texas, Sunday, Aug. 4, 2019. (AP Photo/Andres Leighton)
A couple embrace at the makeshift memorial for the victims of Saturday mass shooting at a shopping complex in El Paso, Texas, Sunday, Aug. 4, 2019. (AP Photo/Andres Leighton)

El diablo repartiendo escapularios.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habló este lunes de “la glorificación de la violencia” y afirmó que internet ha radicalizado las “mentes perturbadas”, tras dos tiroteos del fin de semana que dejaron 29 muertos.

Trump también pidió a los estadounidenses que condenen el supremacismo blanco.

"El atacante de El Paso publicó un manifiesto en internet consumido por el odio racista", dijo Trump.

"Y (con) una voz, nuestra nación debe condenar el racismo, el fanatismo y la supremacía blanca. Estas ideologías siniestras deben ser derrotadas. El odio no tiene lugar en Estados Unidos. El odio deforma la mente, devasta el corazón y devora el alma", añadió.

Lo irónico e indignante es que desde que Trump llegó al poder ha mantenido un discurso incendiario, tanto por las redes sociales como en sus apariciones en público y el país se ha radicalizado. Además de mentiroso es uno de los principales promotores de la discriminación, y en especial tiene a los latinoamericanos en la mira. Su proyecto del gran muro en la frontera con México es un ejemplo.

Los ticos no debemos ver estas muertes como algo ajeno, como un problema exclusivo de los norteamericanos, porque en nuestro país estamos viviendo una grave escalada de mentiras y de intolerancia por las redes sociales fomentadas también por políticos radicales aliados con sindicalistas. El veneno que se esparce por redes sociales puede llevar a reacciones muy peligrosas, como los muertos que lloran hoy en Estados Unidos.