.28 noviembre, 2019
En China hay 170 millones de cámaras y para el 2021 estarían instaladas 500 millones más. Foto: Albert Marín.
En China hay 170 millones de cámaras y para el 2021 estarían instaladas 500 millones más. Foto: Albert Marín.

Es muy fácil caer rendidos ante los aportes que tendríamos con la unión de la inteligencia artificial y las cámaras en temas de seguridad ciudadana.

No dudo de que habría una reducción significativa en crímenes, los integrantes de las barras bravas serían identificados en segundos, e incluso las autoridades podrían detectar, rápidamente, si determinados puntos de la ciudad son los preferidos para la reunión de delincuentes.

Todo esto y más ya funciona en China donde existen 170 millones de cámaras y planean colocar 500 millones más de aquí al 2021.

Son los ojos cibernéticos más avanzados del planeta, equipados con la última tecnología para reconocer la cara de cada persona.

En cada semáforo, en cada poste están estos ojos. Un periodista inglés, de la BBC, fue al gran país asiático donde montó un experimento para ver en cuánto tiempo lo localizan. Trató de perderse en una de las grandes ciudades y en solo siete minutos ya lo tenían ubicado.

Sin embrago, esa seguridad, que todos deseamos, no justifica abusos como perder la privacidad, y que cada ser humano sea presa fácil de un gobierno al que no le guste lo que se escribe o se manifieste.

Costa Rica camina hacia ese mundo lleno de ojos electrónicos, y la legislación debe ponerse a tono para garantizarnos que no se violen nuestros derechos establecidos constitucionalmente. La ley debe definir claramente en qué circunstancias se pueden recoger datos sobre cada uno de nosotros y con qué propósito. Esa legislación por supuesto no existe en China.