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Óscar Arias sobre su hijo: “Desde que era pequeñito era sumamente inteligente”

Con 41 años el hijo del premio Nobel creó una fórmula matemática que a partir de enero del 2022 usarán la mayoría de bancos del mundo para calcular intereses en los préstamos.

“Desde que era pequeñito nos dimos cuenta que era sumamente inteligente. En la escuela y el colegio sus notas siempre fueron excelentes. Él siempre andaba con sed de conocimiento, siempre buscaba aprender más y más”.

Es parte del resumen que hace el expresidente de Costa Rica y premio Nobel de la Paz, Óscar Arias Sánchez, sobre su hijo, Óscar Felipe Arias Penón, quien es matemático y acaba de meterse en la historia gracias a su inteligencia.

Óscar Felipe creó una fórmula para el cálculo de intereses a través del tiempo en los préstamos que hacen los bancos del mundo y esta nueva fórmula va a mandar al archivo la anterior fórmula, la mundialmente conocida Libor.

La fórmula matemática del tico fue seleccionada por una organización que agrupa los pesos pesados del planeta del mercado de las finanzas que se llama Asociación Internacional de Swaps y Derivados.

Papás orgullosos

“Hoy quisiera compartir con ustedes el enorme orgullo que siento al saber que la fórmula propuesta por Óscar Felipe fue la escogida por la ISDA. La fórmula rige a partir de enero, pero yo, desde ya, celebro con alegría este maravilloso logro de Óscar Felipe que nos llena de orgullo a todos en la familia”, publicó Arias Sánchez en su perfil de Facebook con el pecho lleno de orgullo.

Doña Margarita Penón Góngora (exdiputada entre 2002 y 2005), la mamá, le dijo a La Nación que “es una persona con un gran talento. Cuando terminó la maestría lo captó el Royal Bank of Scotland (Banco Real de Escocia) y trabaja ahí desde hace muchos años, más de diez años.

“Él está en el departamento de análisis cuantitativo. Ellos lo que hacen es diseñar los productos que ofrece el banco. Él se siente muy contento de trabajar allá. Como mamá lo admiro y me siento muy orgullosa de quien él es.

Margarita Penón Góngora con sus hijos, Óscar Felipe Arias Penón y Silvia Eugenia Arias Penón

El hijo del expresidente hizo la escuela y el colegio en el Lincoln. Don Óscar recuerda con mucha felicidad cómo siempre Felipe hizo hasta lo imposible por aumentar su conocimiento, ya que lo que veía en las aulas del colegio no era suficiente para sus enormes ganas de aprender.

Matemático puro

“Estando en el colegio comenzó a ir a la Universidad de Costa Rica (UCR) en calidad de oyente a clases de matemáticas avanzadas. Él sentía que lo que le estaban enseñando en el colegio lo dominaba muy rápido.

“Siempre buscó cómo avanzar por eso, además, iba al departamento de Estudios Económicos del Banco Central de Costa Rica para que lo pusieran a trabajar en lo que tuviera que ver con números, porque su objetivo era aprender todos los días. Es lo que hoy llamamos pasantías, las hacía por pura sed de aprender y desde el colegio”, explica el expresidente.

Cuando Óscar Felipe sacó su bachillerato colegial llenó solicitudes de admisión en varias universidades de Estados Unidos, entre ellas, Princeton, Yale, el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) y Harvard.

Todas las universidades lo aceptaron, entonces él tomó la decisión de estudiar en Harvard, ya que le ofrecieron una beca a cachete, en la cual no tenía que pagar ni un cinco.

En Harvard sacó el bachillerato en Matemática Aplicada y luego se fue a sacar una maestría en la Escuela de Economía en Ciencias Políticas de Londres, título que también logró en lo mismo, Matemática Aplicada.

En 1987 Óscar Arias recibió el premio Nobel de la Paz y en la foto se lo enseña a su hijo Óscar Felipe

“Para toda la familia es un orgullo tremendo que escogieran la fórmula de Óscar Felipe. Nos alegra mucho que sea un costarricense, eso nos demuestra claramente que nuestro país tiene talento y mucho, lo único que debemos es apoyarlos.

“Lamentablemente, no tenemos buena calidad en el campo educativo y es algo que nos debe llenar de profundo dolor porque la educación lo es todo. Uno debería preguntarse, dime cuánto sabes y te diré quién eres”, analizó don Óscar.

Además, el expresidente recordó que mentes ticas excepcionales hay en todos los rincones del país y puso como ejemplo los primeros promedios de los exámenes de admisión de la UCR y el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) así como la Universidad Nacional (UNA).

“Uno se da cuenta que los primeros promedios son tanto de zonas rurales como la Gran Área Metropolitana, de colegio público como de colegio privado. Nos sobran los grandes talentos, por eso digo que debemos apoyarlos y hacerlos avanzar en nuestro sistema educativo”, agregó.

Para el premio Nobel es fundamental que en las familias se estimule mucho a los hijos que demuestran sed de conocimiento.

“Le puedo decir que los asiáticos nos llevan años de distancia a los latinoamericanos en estimulación educativa de sus hijos. Entienden muy bien que la educación es la clave fundamental del futuro.

“Un estudiante en Corea del Sur, Singapur o China, al salir de las clases del día tienen trabajos extra enormes: aprendiendo piano, violín, haciendo deporte, idiomas y un largo etcétera, mientras que aquí no pasa eso”, reconoció.

Don Óscar dejó muy claro que el logro de su hijo es un triunfo de Costa Rica en general, una demostración del talento nacional.

“Hay orgullo en la familia y es un orgullo grande porque se pone al país en alto”, aseguró.

Eduardo Vega

Periodista. Bachiller en Análisis de Sistemas de Información. Egresado del posgrado en Comunicación de la UCR. Miembro activo de la Federación de Periodistas Deportivos de América y miembro activo de la Asociación Internacional de Prensa Deportiva.

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