“El Papa Francisco nombró obispo auxiliar de la arquidiócesis de San José al padre Daniel Francisco Blanco Méndez, del clero de la arquidiócesis de San José, vicario general y párroco de la “Virgen del Carmen” en San José”, asegura el documento que llegó del Vaticano.
El sacerdote Daniel Francisco Blanco Méndez, quien nació el 4 de octubre de 1973, fue ordenado sacerdote el 8 de diciembre del año 2000. Es miembro del Consejo Presbiteral y Moderador de la Curia. Estudió Filosofía y Teología en el Seminario Mayor Nacional de Costa Rica. Es Licenciado en Derecho Canónico en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Recibió la ordenación sacerdotal el 8 de diciembre de 2000, incardinándose en la archidiócesis de San José de Costa Rica.
Ha ocupado los siguientes cargos: Vicario parroquial de las parroquias de “San Luis de Tolosa”, “Sagrado Corazón” y “San Isidro Labrador”; administrador parroquial de “El Carmen”; párroco de “San Isidro Labrador” y “San Juan María Vianney”; juez auditor del Tribunal Eclesiástico Nacional y canciller archidiocesano. Desde 2016 era vicario general de la archidiócesis y párroco de la “Virgen del Carmen”, en San José.
“Lo recibo como un servicio”
En sus primeras declaraciones el nuevo obispo expresó que recibe esta designación del Papa Francisco como un servicio. “Les pido que oren mucho por mí, que soy limitado, que soy pecador. Necesito de la oración del pueblo. Recibo este nombramiento como un servicio”, dijo.
Ha indicado que continuará su servicio como Vicario General y además, estará muy cerca acompañando al Arzobispo de San José, Monseñor José Rafael Quirós, como lo ha hecho en los últimos años, gracias a la misión que se le ha encomendado.
Por su lado, el Arzobispo de San José, describió esta noticia como un regalo para la Arquidiócesis. Pidió a los fieles que veamos este día como una fiesta y le expresó al padre Daniel que confíe plenamente en el Señor, que es el que da las fuerzas para la misión.
Monseñor Quirós destacó la importancia de este nombramiento, pues efectivamente el obispo auxiliar es un gran apoyo para el trabajo pastoral de la Iglesia.

