Shirley Sandí.23 septiembre, 2020

Debido a la pandemia, algunos papás están dejando de lado la vacunación de sus hijos.

Las autoridades hacen un llamado a no dejar de lado las vacunas de sus hijos. Fotos: Mayela López
Las autoridades hacen un llamado a no dejar de lado las vacunas de sus hijos. Fotos: Mayela López

Así lo advirtió la Federación Centroamericana y del Caribe de Laboratorios Farmacéuticos (Fedefarma), la cual hace un llamado a no descuidar el control médico ya que traería consigo brotes de enfermedades y una crisis sanitaria aún mayor.

En esta federación informaron que se vio afectado el cumplimiento de los esquemas de vacunación en niños menores de 5 años y hasta los 10 añitos.

Para los menorcitos de un año hubo una disminución en la aplicación de la vacuna MMR contra el sarampión, rubeola y paperas. También en la del tétano, tosferina y en la hexavalente que protege contra difteria, poliomielitis, hepatitis B, entre otros.

Y es que la pandemia ha hecho que la gente deje de asistir a los centros de vacunación, lo que representa un riesgo importante a la salud pública. Cabe recordar que muchas de estas vacunas se ponían en las escuelas.

Existen muchas de las enfermedades como el neumococo, la tosferina y la meningitis bacteriana, que tienen la misma facilidad de transmisión que el coronavirus, y no contar con la vacuna afecta directamente en el control de estos brotes.

“La atención hospitalaria está saturada, por ello es importante que tanto los pacientes como las autoridades sanitarias nos enfoquemos en una medicina preventiva, donde se cumplan al día los esquemas de vacunación y se consuman los medicamentos recetados, para evitar que a esta crisis sanitaria y financiera se sumen rebrotes de otras enfermedades”, Victoria Brenes, directora ejecutiva de Fedefarma.
La varicela está en la lista

La Organización Mundial de la Salud y la UNICEF también advertido recientemente sobre la alarmante disminución en el número de niños que están recibiendo vacunas.

Los epidemiólogos llaman la atención sobre la vacuna contra la varicela, una infección que se da comúnmente durante la infancia, aunque también puede presentarse en adultos.

Esta enfermedad se propaga por contacto con la piel y la ropa o por el intercambio de fluidos corporales que se pueden transferir al estornudar o toser.

Costa Rica registró una tasa de 71,7 casos de varicela por cada cien mil habitantes en el 2018 según las cifras del Ministerio de Salud.

La varicela se caracteriza mayormente por la aparición de ronchas rojas con picazón que pueden convertirse en lesiones en la piel. Trae fiebre, dolor de cabeza y dolores corporales.

Así lo explica la infectóloga María Luisa Avila.

“La varicela puede tener un comportamiento impredecible, y un niño sano podría complicarse al sobreinfectarse las lesiones que ocasiona. El grado de severidad de esta infección va desde el más leve, hasta las que pueden generar un serio compromiso de la piel y de los tejidos blandos y requerir de intervención quirúrgica. Por otra parte, hay complicaciones delicadas como es el caso de la encefalitis (inflamación del tejido cerebral) o la inflamación del cerebelo”, aseguró.

Los niños y adolescentes deben recibir dos dosis según el siguiente esquema:

  • Los niños pequeños deben recibir la primera dosis de la vacuna entre los 12 y 15 meses de edad y la segunda, entre los 4 y los 6 años, como parte del plan de rutina de vacunación infantil.
  • Los niños entre los 7 y los 12 años que no se han vacunado deben recibir dos dosis de la vacuna contra la varicela con al menos tres meses de diferencia.
  • Los niños de 13 años o mayores que no se han vacunado también deben darse dos dosis de la vacuna para actualizarse, y estas dosis deben darse con al menos cuatro semanas de diferencia.